En la crisis migratoria sufrida por Ceuta en el transcurso de los últimos días la desinformación emanada de las redes sociales tuvo un rol absolutamente determinante en la llegada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma. En Bruselas son perfectamente conscientes de ello y por esta razón Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, ha solicitado expresamente a Meta y TikTok «actuar con decisión» para atajar los bulos que alentaron en último término la crisis migratoria en Ceuta entre el 30 y el 31 de julio.
La Comisión Europa mantuvo una reunión con ambas plataformas el pasado viernes y durante el encuentro Virkkunen conminó a Meta y TikTok a mejorar la verificación de datos en sendas plataformas para evitar más crisis como la sufrida en los últimos días por la Ciudad Autónoma de Ceuta. «Las plataformas deben actuar con decisión para preservar la integridad del espacio digital», enfatiza la vicepresidenta.
Toda apunta a que la avalancha de desinformación en redes sociales habría tenido un influencia absolutamente crucial en la llegada de decenas de miles de hombres, mujeres y niños al enclave español en el norte de África entre el 30 y el 31 de julio. En las plataformas 2.0 se diseminó como la pólvora el falso rumor de que la frontera de Ceuta estaba abierta y ello habría propiciado la entrada descontrolada de personas migrantes en la ciudad española.
«Debe intensificarse la vigilancia y reforzarse la cooperación con los verificadores de datos», insiste Virkkunen, que pone asimismo de relieve que la Unión Europea hará seguimiento de este asunto el lunes.
Bruselas monitoriza estrechamente las redes sociales ante otra posible avalancha migratoria el próximo 15 de agosto
De cara al próximo 15 de agosto, fecha en que, según la red de redes, podría producirse un nuevo alud de inmigrantes en la Ciudad Autónoma de Ceuta, el Ejecutivo comunitario dice estar monitorizando con suma atención las «fake news» que se propagan a través de las redes sociales y asegura tener comunicación constante con las autoridades de España y de Marruecos.
El pasado martes Magnus Brunner, el comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, ya se refirió al episodio vivido en Ceuta en los últimos días como una «prueba» de la seguridad fronteriza de la Europa de los 27 y su «capacidad de resistencia a la desinformación».
Según Brunner, los cruces fronterizos fueron «impulsados por redes de tráfico de personas y también por la desinformación». El comisario subrayó en todo caso que aún era demasiado pronto para determinar quién estaba detrás de la instrumentalización de las «fake news» canalizadas a través de las redes sociales: si los traficantes de personas o potencias extranjeras como Rusia.
Bruselas tiene claro, de todos modos, que la Unión Europea «debe reforzar su capacidad para seguir las tendencias de desinformación en las redes sociales, trabajando codo con codo con Europol y todas las demás agencias de la UE».
Una investigación emprendida por la empresa tecnológica Golden Owl a propósito de la crisis migratoria en Ceuta ha determinado «con un alto grado de certeza» que la avalancha de migrantes «fue una operación deliberadamente organizada».
Pese a que desde Bruselas se insiste en hacer un frente común contra la crisis migratoria en Ceuta, lo cierto es que la esa crisis ha provocado una importante fisura en las relaciones diplomáticas entre España e Italia. La llegada masiva de inmigrantes a Ceuta llevó al Ejecutivo de Georgia Meloni a suspender el espacio Schengen e imponer controles fronterizos para los ciudadanos llegados al país transalpino procedentes de España. Y el Gobierno de Pedro Sánchez respondió más tarde a esta controvertida medida imponiendo también controles fronterizos a Italia.





