El negocio global de Coca-Cola vuelve a mover ficha en el terreno de las agencias, con WPP a punto de hacerse con su cuenta mundial de medios, datos y tecnología, según fuentes cercanas al proceso citadas por Ad Age. La compañía británica estaría así cerca de conservar una parte clave de la relación que ambas compañías construyeron hace casi cinco años, cuando Coca-Cola confió a WPP la gestión de su creatividad, medios, datos y tecnología para cerca de 200 marcas.
La posible decisión llega casi cinco años después de que Coca-Cola confiara a WPP la gestión de su creatividad, medios, datos y tecnología de marketing para alrededor de 200 marcas. De aquella revisión nació Open X, una unidad creada específicamente para trabajar con el gigante de las bebidas y que convirtió a WPP en uno de sus principales socios globales.
La relación, sin embargo, ha experimentado algunos cambios importantes desde entonces. A principios de 2025, Coca-Cola entregó a Publicis Groupe una parte significativa de su negocio de medios en Norteamérica, mientras WPP mantuvo bajo su paraguas la creatividad y las relaciones públicas a nivel global.
WPP podría recuperar terreno frente a Publicis
La posible victoria de WPP adquiere todavía más relevancia por el particular movimiento de piezas que se está produciendo entre los grandes holdings publicitarios. Publicis Groupe, uno de sus principales rivales por el negocio de Coca-Cola, acaba de hacerse con la gestión global de medios de PepsiCo, después de que el gigante de alimentación y bebidas decidiera trasladar su cuenta desde Omnicom.
El movimiento de PepsiCo habría complicado las opciones de Publicis para mantener también el negocio global de medios de Coca-Cola, especialmente después de que el grupo francés asumiera una de las cuentas más relevantes del mercado mundial.
Coca-Cola habría iniciado así una revisión de su relación con Publicis en Norteamérica, donde el grupo francés gestiona actualmente los medios de la compañía. Además de WPP y Publicis, Omnicom y Dentsu también habrían mantenido conversaciones sobre este negocio, según las informaciones publicadas sobre el proceso.
Dentsu cuenta ya con una relación con Coca-Cola en Japón y Corea, aunque ambos mercados quedaron fuera de la revisión global.
La situación dibuja un escenario bastante interesante para WPP, que podría reforzar de nuevo su posición alrededor de Coca-Cola después de haber perdido parte de la cuenta norteamericana. El holding británico conservaría así un papel protagonista en la estrategia global de unos de los anunciantes más importantes del planeta.
Una cuenta que mueve muchas piezas
El interés por la cuenta de Coca-Cola se entiende mejor al observar el tamaño y el alcance del negocio, tomando en cuenta que la compañía trabaja con cerca de 200 marcas y mantiene una estrategia de marketing desplegada en mercados de todo el mundo, lo que convierte cualquier decisión relacionada con sus agencias en movimiento de gran relevancia para el sector.
La compañía todavía no ha confirmado oficialmente la decisión y tanto Coca-Cola como WPP han declinado hacer comentarios sobre el proceso. Por ahora, por tanto, el movimiento permanece en el terreno de las fuentes cercanas al asunto, aunque de confirmarse supondría un nuevo capítulo en la relación entre ambas compañías.
Este posible acuerdo se encuentra en un momento bastante movido para las grandes cuentas de medios: PepsiCo acaba de cambiar Omnicom por Publicis sin realizar una licitación formal, colocando en manos del holding francés una cuenta que en 2025 generó 1.700 millones de dólares de inversión neta global en medios, según datos de COMvergence.
Dicho movimiento supone una pérdida considerable para Omnicom, aunque PepsiCo ha destacado que el grupo continuará siendo un socio estratégico en diferentes áreas de marketing, desde la creatividad hasta el deporte y las relaciones públicas.
Mientras tanto, Coca-Cola vuelve a colocar a las grandes agencias frente a uno de esos negocios capaces de cambiar el equilibrio de poder entre holdings. WPP parece estar a punto de recuperar una parte importante del terreno perdido, pero su desenlace definitivo todavía tendrá que esperar a que Coca-Cola haga oficial su decisión.





