Deutsche Bank puso en marcha la segunda oleada de «Todos queremos más», una campaña 360º centrada en sus productos de ahorro con la que la entidad busca reforzar su estrategia de captación de clientes Premium. La iniciativa gira en torno a la Cuenta Más DB y el Depósito Confianza Más DB y cuenta con presencia en televisión, exterior, radio, medios digitales, redes sociales y los propios canales del banco.
Para conocer cómo nació la campaña, qué objetivos persigue y cómo encaja dentro de la estrategia de marketing de Deutsche Bank, desde MarketingDirecto.com- MKD hemos hablado con Raquel Carrillo, responsable de marketing de Deutsche Bank España, para conocer las claves de esta nueva oleada y la estrategia de la entidad para conectar con el cliente Premium.
¿De dónde nace «Todos queremos más» y qué objetivo buscaba Deutsche Bank con esta campaña?
El nombre de la campaña nace de escuchar las necesidades de nuestros clientes y de traducirlas en una respuesta concreta en forma de servicio y producto. Se dirige a un perfil con capacidad de ahorro e inversión que demanda, además de productos competitivos —como son la Cuenta Más DB y el Depósito Confianza Más DB—, un valor añadido real en la relación con su banco.
El objetivo, por tanto, es doble. Por un lado, ofrecer a estos clientes Premium los mejores productos del mercado y, por otro, consolidar a Deutsche Bank como su banco de referencia, al tiempo que se impulsa el crecimiento de los activos bajo gestión (AUMs) de la entidad en un contexto en el que la optimización del ahorro ocupa un lugar central en las decisiones financieras de los españoles.
¿Qué queríais transmitir con el concepto de la campaña y cómo se ha trasladado ese mensaje a los productos de ahorro?
Con «Todos queremos más» buscamos conectar con el público desde una doble dimensión, emocional y racional. Partimos de un insight universal: ese deseo cotidiano de disfrutar de algo más —cinco minutos de descanso, un último abrazo— y lo trasladamos al ámbito financiero, donde también aspiramos a mejores condiciones, un servicio más cercano y un asesoramiento de mayor valor. En Deutsche Bank, ese «más» se convierte en una propuesta tangible. No es una promesa aspiracional sin recorrido, sino un concepto que cobra vida a través de soluciones como la Cuenta Más DB y el Depósito Más DB, diseñadas para un cliente que sabe lo que busca y que, además, constituyen la puerta de entrada a una relación más amplia, personalizada y duradera con el banco.
Esta segunda oleada cuenta con una estrategia de medios 360º. ¿Qué habéis tenido en cuenta para decidir cómo y dónde llegar al público?
Desde el inicio, diseñamos la estrategia con un enfoque claramente data-driven, orientado a maximizar la relevancia y la eficacia de cada impacto. Aunque combinamos medios de gran cobertura, priorizamos una segmentación precisa para conectar con el público premium en los entornos y momentos de mayor afinidad. El plan integra un spot de alto impacto en televisión lineal, televisión conectada —con presencia en las principales plataformas de contenido premium—, OOH, cabeceras digitales de referencia, radio y un ecosistema digital consolidado que incluye display, comparadores financieros y redes sociales.
Esta estrategia se complementa con nuestros canales propios —web y app— y con una presencia relevante en la red de oficinas, mediante materiales específicos, pantallas LED en nuestras oficinas insignia y vinilos en escaparates. De este modo, construimos una experiencia de comunicación coherente y reconocible a lo largo de todo el recorrido del cliente.
El cliente Premium es uno de los focos de crecimiento del banco. ¿Cómo estáis trabajando desde marketing para atraer y fidelizar a este perfil?
Deutsche Bank tiene un encaje muy natural con este perfil de cliente: por nuestra propuesta de valor, nuestra experiencia en asesoramiento y nuestra vocación de acompañamiento a largo plazo. Desde marketing trabajamos esa afinidad de forma integral, cuidando la experiencia en cada punto de contacto, construyendo mensajes relevantes y diferenciales y participando muy de cerca en la definición de los productos. Así, combinamos soluciones competitivas con asesoramiento personalizado, atención preferencial y el acompañamiento de un gestor personal —en oficina o a través de la oficina digital—, además de experiencias de valor, como encuentros exclusivos con nuestros expertos y formaciones sobre temas relevantes y de actualidad. Esta coherencia entre producto, comunicación y experiencia es la que nos permite atraer a este público y, sobre todo, construir una relación sólida y duradera.
¿Qué papel están jugando los productos de ahorro e inversión dentro de la estrategia de marketing de Deutsche Bank?
El conocimiento y la experiencia en inversión son una de las grandes fortalezas de Deutsche Bank y un pilar esencial de nuestra propuesta de valor. Los productos de ahorro nos permiten iniciar la relación con soluciones competitivas y relevantes, mientras que nuestra capacidad de asesoramiento en inversión nos ayuda a acompañar al cliente en la gestión de su patrimonio con una visión más amplia y de largo plazo. Desde marketing, nuestro reto es trasladar esta fortaleza de forma clara, cercana y diferencial, impulsando la captación, profundizando la relación con nuestros clientes y reforzando el posicionamiento de Deutsche Bank como banco global de referencia en el mercado español.
¿Cómo ha cambiado la forma de comunicar los servicios financieros y qué buscáis hoy a la hora de conectar con los consumidores?
La comunicación de los servicios financieros ha evolucionado desde un enfoque centrado casi exclusivamente en el producto hacia una visión mucho más orientada a las personas, sus expectativas y sus momentos vitales. Hoy, el cliente no valora únicamente la rentabilidad: demanda claridad, transparencia, cercanía y un interlocutor capaz de comprender sus necesidades y acompañarle en la toma de decisiones.
Nuestro objetivo es conectar mediante una comunicación clara, relevante y accesible, capaz de simplificar lo complejo sin perder rigor. Esa propuesta debe trasladarse con coherencia a todos los puntos de contacto —desde la publicidad y los entornos digitales hasta la oficina— para ofrecer una experiencia de marca consistente, independientemente del canal. En un mercado con una competencia creciente por captar el ahorro de los españoles, la diferenciación ya no depende solo de las condiciones del producto, sino de la capacidad de construir confianza, demostrar valor y mantener una relación significativa con el cliente a lo largo del tiempo.





