Entrevistas

Singularu cumple el sueño de las 100 tiendas: hablamos con su CEO, Cristina Aristoy

Con esta nueva apertura, ubicada en el Centro Comercial ParqueSur (Madrid), Singularu refuerza su presencia en el mercado nacional.

Cristina Aristoy, CEO de Singularu

ESCRITO PORFabiana Seara

FECHA PUBLICACIÓN

Este viernes Singularu abre las puertas de su tienda número 100. Doce años después de su nacimiento, la firma valenciana de joyería alcanza un hito que va más allá de una cifra redonda: un centenar de tiendas en España y una estrategia de crecimiento que reivindica el valor del retail en plena era digital.

Detrás de esta expansión hay una manera particular de entender la joyería, mucho más cercana y sin artificios. Es por ello que desde MarketingDirecto.com – MKD hablamos con Cristina Aristoy, CEO y cofundadora de Singularu, quien nos revela las claves de esta apuesta y los aprendizajes que deja una expansión de esta magnitud.

Entrevista a Cristina Aristoy, CEO y cofundadora de Singularu,

Singularu

Singularu nació en 2014 como una marca nativa digital y ahora alcanza las 100 tiendas físicas en España. ¿Qué significa este hito para la compañía? 

¡Es una auténtica locura! Si cuando empezamos en 2014 me hubieran dicho que llegaríamos a tener 100 tiendas, probablemente no me lo habría creído. Es un hito súper especial, no solo por el número, sino por todo lo que hay detrás: muchísimo trabajo, aprendizajes y un equipo increíble. Lo que más ilusión me hace es pensar que cada tienda nos permite estar más cerca de nuestras clientas y formar parte de su día a día. Y lo mejor es que seguimos teniendo la misma ilusión que cuando empezamos. 

¿Qué ha cambiado en Singularu durante este tiempo?

¡Ha cambiado prácticamente todo! Hemos pasado de ser un equipo pequeñito a una compañía mucho más grande y profesionalizada, pero nuestra esencia sigue siendo la misma: ofrecer joyas bonitas, de calidad y a precios accesibles. 

Nacimos siendo 100% digitales, pero pronto entendimos que nuestras clientas también querían tocarnos, probarse las joyas y conocernos en persona. Hoy vemos las tiendas como mucho más que puntos de venta: son espacios donde conectar con ellas y transmitir todo lo que somos como marca. 

¿Qué aprendizajes os han dejado las primeras 100 aperturas? 

¡Muchísimos! Sobre todo, que cada tienda es un mundo y que hay que escuchar muchísimo a la clienta. Hemos aprendido sobre ubicaciones, producto, experiencia de compra y, especialmente, sobre la importancia de los equipos. 

También hemos entendido que crecer por crecer no tiene sentido. Cada apertura debe aportar valor y acercarnos a nuestras clientas. Y que, aunque crezcamos, tenemos que mantener esa agilidad y capacidad de adaptación que nos caracteriza desde el principio.

La nueva tienda se ubica en ParqueSur, uno de los grandes centros comerciales de Madrid. ¿Qué expectativas tienen para este nuevo establecimiento? 

¡Nos hace muchísima ilusión! Madrid es un mercado muy importante para nosotros y ParqueSur es una ubicación fantástica, con muchísimo movimiento y un público muy diverso. Queremos seguir acercándonos a nuestras clientas y llegar también a otras nuevas. Nuestra ilusión es que se convierta en uno de esos espacios donde apetece entrar, probarse las joyas, descubrir novedades y, por qué no, darse un capricho. 

Singularu ha construido su crecimiento combinando e-commerce y tiendas físicas. ¿Cómo se complementan actualmente ambos canales?

Para nosotros el online y el offline no compiten, ¡se complementan muchísimo! El online nos permite llegar a todas partes, estar disponibles 24/7 y ofrecer una compra súper cómoda. Pero la tienda física tiene algo especial: poder probarte una joya, ver cómo te queda, combinar piezas y recibir una atención personalizada. 

Además, nuestras clientas se mueven entre ambos canales con total naturalidad. Pueden descubrirnos en Instagram, mirar en la web y comprar en tienda, o al revés. Lo importante es que la experiencia Singularu sea igual de buena en cualquier canal. 

¿Ha cambiado el comportamiento del consumidor de joyería en los últimos años? ¿Qué buscáis hoy en una tienda física? 

Muchísimo. Creo que el gran cambio es que la joyería ya no se reserva solo para ocasiones especiales. Cada vez más mujeres se compran joyas para ellas mismas, porque les apetece, porque quieren completar un look o simplemente porque sí. ¡Y es es fantástico! 

También tenemos una clienta más informada, que sigue tendencias y valora mucho el diseño y la calidad. En tienda buscamos ofrecer una experiencia cercana, divertida y sin presiones, donde puedas entrar, probarte todo lo que quieras y disfrutar del momento. 

Habláis de democratizar la joyería y ofrecer diseño y calidad a un precio justo. ¿Cómo se traduce este posicionamiento en el día a día de la marca? 

Para mí, democratizar la joyería significa que todo el mundo pueda disfrutar de joyas bonitas y de calidad sin tener que gastarse una fortuna.

Es algo que tenemos presente en todas nuestras decisiones: desde el diseño de las colecciones y la elección de materiales hasta cómo trabajamos con nuestros proveedores para ser eficientes y ofrecer precios accesibles. 

Al final, queremos romper con esa idea de que necesitas una ocasión especial para comprarte una joya. Si te gustan unos pendientes, te los compras, te los pones y te sientes guapísima. ¡De eso se trata! Queremos que Singularu forme parte de los momentos especiales, pero también de los cotidianos.

Temas