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El «emperador» Elon Musk se resiste a apearse del trono de la política: así es su nuevo partido

Elon Musk, que ha llevado siempre la megalomanía por bandera, se muestra confiado en poder dinamitar con su nueva formación política el sistema bipartidista en Estados Unidos.

Elon Musk America Party

ESCRITO POREsther Lastra

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A finales de mayo Elon Musk decidía finiquitar se breve pero intensa incursión en la política y anunciaba que se apartaría del rol que había desempeñado hasta entonces al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental de Estados Unidos (DOGE). Poco después el magnate sudafricano se descolgaba con feroces andanadas dirigidas contra el que había sido su padrino político: Donald Trump. Quienes habían sido otrora firmes aliados se convirtieron de la noche a la noche en enemigos ante la mirada atónita de quienes había seguido de cerca una amistad tan inesperada como aparentemente sólida (por ser a bote pronto muy conveniente para una y otra parte).

En sus furiosos ataques contra Donald Trump Elon Musk recurrió a la artillería pesada y se atrevió incluso a insinuar que el presidente estaba en la infame «lista de Epstein» (acusándole de esta forma de estar involucrado en abusos sexuales).

Tras hacer esta insinuación Musk se apresuró a borrar el tuit en el que aseguraba que Trump estaba supuestamente en la «lista de Epstein». Pese a que esta acusación ha sido probablemente la más sonada en la cacareada refriega pública protagonizada por Musk y Trump, el verdadero detonante de la bronca entre ambos habría sido «la gran y hermosa ley fiscal» del presidente, que fue aprobada el pasado viernes en el Congreso de Estados Unidos.

Las ambiciones políticas de Trump tienen un nuevo nombre: «America Party»

Y de manera probablemente en modo alguno casual Musk anunció un nuevo partido político bautizado con el nombre de «America Party» tras la aprobación de la ley a la que se había opuesto previamente con tanta firmeza. Con esta nueva formación política el CEO aspira a devolver la libertad a los estadounidenses. Pero, ¿cuál es realmente el objetivo de Musk con «America Party»? ¿Forma todo parte de su venganza personal contra Trump? ¿Tiene este partido posibilidades reales de prosperar en la escena política estadounidense?

Conviene recordar que la política estadounidense está dominada por dos únicos partidos (el Partido Republicano y el Partido Demócrata) desde el siglo XIX. Y aunque allende los mares existen también otras formaciones políticas, el protocolo de mayorías por el que se rige el sistema electoral estadounidense no hace sino apuntalar un régimen profundamente bipartidista. Y ningún otro partido ha podido quebrantar jamás un régimen bipartidista que se antoja absolutamente inexpugnable. Por esta razón, pocos votantes se avienen a confiar su voto a partidos diferentes del Partido Republicano o el Partido Demócrata, pues son perfectamente conscientes de que la opción elegida tiene muy pocas posibilidades de prosperar en las urnas.

Así y todo, Musk, que ha llevado siempre la megalomanía por bandera, se muestra confiado en dinamitar su nueva formación política el sistema bipartidista en Estados Unidos. Y parece decidido reeditar su éxito como empresario (quizás inimaginable hace unos años) en el universo de la política.

Se desconoce, por otra parte, si Musk ha dado ya los pasos necesarios para la fundación de su nuevo partido (como su registro en la Comisión Federal de Elecciones). Por lo pronto el sudafricano ha consultado a sus seguidores en X dónde y cuándo debería tener lugar el encuentro para formalizar la fundación de «America Party».

Con su nuevo partido Musk desea a todas luces retar a Donald Trump, a quien el sudafricano apoyó en la campaña electoral que precedió a su victoria en las urnas el pasado mes de noviembre con la donación de 250 millones de dólares.

En X Musk no se ha mordido la lengua a la hora de criticar la nueva ley fiscal de Trump, que tilda de «abominación repugnante» y que podría, a su juicio, terminar disparando la deuda pública.

«America Party» añadirá previsiblemente más leña al fuego en la relación entre Trump y Musk

El empresario sudafricano, célebre por su defender el liberalismo en su vertiente más radical y por simpatizar con partidos de extrema derecha como la AfD en Alemania y Vox en España, ya ha adelantado que su nueva formación política propugnará la disciplina en el gasto y la reducción de la deuda pública, así como la lucha por la libertad de expresión y la apuesta por la desregulación de la política.

Musk tendría intención de que «America Party» oficializara su debut en las urnas en las elecciones de medio mandato que tendrá lugar en 2026 en Estados Unidos. Y entraría en liza solo para optar a un puñado de asientos en el Congreso y en el Senado, donde los republicanos tienen actualmente la mayoría y el sudafricano querría robar votos al partido de Donald Trump para ponerles más difíciles las cosas en ambas cámaras.

De todos modos, y aun cuando Musk parece ir a por todas con «America Party», el empresario no podría aspirar en ningún momento a la presidencia de Estados Unidos al no haber nacido en el país norteamericano. No obstante, el que tiene la vitola de ser la persona más rica del mundo con una fortuna estimada de 360.000 millones de dólares cree estar en posición de influir a varios niveles en los resultados de las elecciones en Estados Unidos.

El hecho de que Musk vaya a retomar su carrera política de la mano de «America Party» no hará probablemente sino empeorar su ya pésima relación con Trump, que la semana pasada ya amenazó a su antiguo aliado con cancelar los contratos del Gobierno de Estados Unidos con algunas de sus empresas.

Entretanto, en el seno de Tesla, la empresa más insigne de Musk, el anuncio de la formación «America Party» ha sentado a cuerno quemado. Cuando a finales de mayo el sudafricano anunció su intención de apartarse de la política, los accionistas recibieron con alegría la noticia, ya que ello significaba a bote pronto que Musk volvería a concentrarse de nuevo al 100% en la gestión del fabricante de automóviles eléctricos. Sin embargo, la fundación de «America Party» sugiere que Elon Musk desea seguir desempeñándose de manera simultánea como político y como empresario (lo cual no sería una buena noticia para Tesla).

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