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PcComponentes, Pandora y Ray-Ban, entre las marcas afectadas por la ola de saqueos en Barcelona

Los saqueos sacuden el retail en Barcelona y dejan escaparates rotos, mercancía robada y pérdidas en marcas como PcComponentes y Pandora.

Saqueos Barcelona

ESCRITO PORValeria Rodriguez

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Las calles comerciales de Barcelona vivieron el pasado sábado 24 de octubre una noche de disturbios que terminó con escaparates destrozados, productos robados y negocios obligados a interrumpir su actividad. El escenario de la mañana siguiente era equipos de limpieza que retiraban los restos de barricadas y los cristales que cubrían las aceras y comerciantes que se encontraron con la lamentable realidad de ver sus fachadas dañadas, interiores revueltos y mercancía que había desaparecido durante los saqueos. El balance municipal recogía 23 establecimientos afectados en el centro de la ciudad, entre ellos marcas reconocidas de tecnología, moda y complementos, además de restaurantes y pequeños comercios que ahora deben calcular las pérdidas y organizar la vuelta a la normalidad.

Para entender cómo se llegó a esa escena hay que remontarse a una convocatoria que llevaba varios días circulando por las redes sociales bajo el nombre de Blocus. Perfiles anónimos de TikTok llamaron a jóvenes de Barcelona y otras ciudades españolas a participar en movilizaciones inspiradas en las protestas estudiantiles francesas, con mensajes que reivindicaban una educación de calidad y mejores recursos para los institutos. Los carteles también dirigían a los participantes a grupos de WhatsApp y Telegram, donde se compartían indicaciones sobre la convocatoria y, según las informaciones publicadas, mensajes que alentaban el saqueo de comercios.

PcComponentes y JD Sports, entre las tiendas saqueadas

Uno de los establecimientos que mejor refleja el alcance de los destrozos es PcComponentes, cuya tienda de la calle Balmes fue saqueada durante los altercados. De sus instalaciones desaparecieron ordenadores portátiles y otros dispositivos electrónicos, mientras que el local tuvo que cerrar temporalmente para evaluar los daños. La compañía confirmó que tanto sus trabajadores como los clientes que se encontraban en el establecimiento resultaron ilesos, aunque la recuperación de la tienda exige ahora reparar los desperfectos y preparar su reapertura.

Una situación similar se vivió en JD Sports, en el número 9 de Portal de l’Àngel, donde los paneles de madera colocados sobre el escaparate y los operarios que trabajaban en las reparaciones daban cuenta de lo ocurrido durante la noche anterior.

Pandora, Ray-Ban y otras marcas también se vieron afectadas

En la calle Pelai, Pandora sufrió la rotura de su escaparate y el robo de productos, mientras que los establecimientos de Vodafone y Starbucks registraron daños en sus fachadas y en el interior. También allí, Óptica2000 acabó con el cristal dañado, y en el paseo de Gràcia los asaltantes rompieron la entrada de una tienda de Ray-Ban y se llevaron gafas. A esta lista se suma Urban Outfitters, otro de los comercios afectados por los incidentes, que alcanzaron a categorías muy distintas del retail y dejaron a sus responsables pendientes de reparar los locales, reponer la mercancía y recuperar la actividad.

Los pequeños comercios, ante una factura difícil de asumir

Sin duda, esta situación resulta delicada para todos los comerciantes afectados, sin embargo, el panorama cambia significativamente para los negocios que no cuentan con la estructura de una gran cadena para absorber gastos imprevistos.

En La Rambla, la joyería Laguarda fue saqueada y su propietario llegó a pasar la noche en el establecimiento por miedo a que los asaltantes regresaran, mientras que en los alrededores de la plaza de Catalunya también se registraron desperfectos en locales de restauración como Five Guys y el Café Zurich, que perdió tres de sus cuatro toldos, incendiados durante los altercados. Parte del mobiliario de este último se había guardado en el interior para protegerlo, aunque las medidas preventivas no bastaron para evitar todos los daños. Para estos negocios, el coste de reparar una fachada o sustituir parte de sus instalaciones se suma a las jornadas en las que no pueden atender a sus clientes con normalidad.

Otros establecimientos consiguieron evitar los saqueos, aunque también tuvieron que reaccionar ante la evolución de los disturbios. Foot Locker logró impedir el acceso a su tienda y sus trabajadores salieron por una puerta de emergencia durante los intentos de entrada, mientras que Decathlon, en la calle Canuda, optó por cerrar de forma preventiva sin registrar daños. En MediaMarkt, en la calle Fontanella, los intentos de acceso tampoco llegaron a consumarse. En una noche en la que proteger a empleados y clientes se convirtió en la prioridad, algunos comercios optaron por asegurar sus instalaciones o retirar productos de los escaparates, medidas que ayudaron a evitar daños en determinados establecimientos.

Los comercios reclaman ayudas y más prevención ante las pérdidas

El coste económico conjunto de los saqueos todavía está pendiente de evaluación, sin embargo, se sabe que a los productos sustraídos y los escaparates que deben sustituirse se suman las reparaciones, los gastos de seguridad y las pérdidas derivadas de los cierres temporales, aunque por ahora no existe una cifra definitiva que permita medir el impacto sobre el comercio barcelonés.

Los comerciantes y restauradores afectados también han criticado la respuesta policial y han reclamado más prevención y una comunicación más directa con los cuerpos policiales para poder anticiparse a episodios de este tipo. La recuperación de los establecimientos dependerá ahora de la reparación de los daños y de la capacidad de cada negocio para reanudar su actividad sin prolongar las pérdidas.

Barcelona y Francia, dos escenarios de saqueos que golpean al retail

Lo ocurrido en Barcelona llega tras una semana de fuertes actos vandálicos registrados en Francia durante las movilizaciones del 17 de octubre, que también dejaron numerosos establecimientos afectados, desde pequeños negocios hasta grandes firmas de lujo. Entre las marcas señaladas por los ataques figuraban Louis Vuitton, Hermès y Lacoste, en un episodio que volvió a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las tiendas físicas cuando los disturbios alcanzan las zonas comerciales. Aunque las circunstancias de ambos casos son distintas, las imágenes de escaparates destrozados y mercancía sustraída muestran las dificultades que afrontan los comercios cuando deben proteger sus locales y mantener su actividad en situaciones de este tipo.

En Barcelona, la convocatoria previa a los disturbios se difundió por redes sociales e incluyó referencias inspiradas en las movilizaciones estudiantiles francesas, aunque esa coincidencia no demuestra que ambos episodios estuvieran coordinados. Según las cifras difundidas tras los incidentes, se practicaron 128 detenciones, 72 de ellas de menores de edad, mientras los comerciantes comenzaban a evaluar las pérdidas y a organizar las reparaciones.

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