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La ABC fulmina «indefinidamente» el programa de Jimmy Kimmel (para regocijo de Trump)

La ABC argumenta que las palabras de Jimmy Kimmel sobre la muerte de Charlie Kirk han sido las que han propiciado el «apagón» de su programa.

ABC Jimmy Kimmel

ESCRITO POREsther Lastra

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En Estados Unidos el asesinato del activista conservador Charlie Kirk ha prendido la mecha de un acalorado debate sobre la libertad de expresión y los límites con los que se toman a menudo de bruces quienes desean ejercen este derecho. En medio de tan fragoroso debate el «late show» de Jimmy Kimmel ha sido suspendido «indefinidamente» por la ABC después de que el famoso presentador osara pronunciarse sobre el asesinato de Charlie Kirk.

La ABC argumenta que las palabras de Jimmy Kimmel sobre la muerte del aliado de Donald Trump han sido las que has propiciado el «apagón» del programa de la reconocida figura televisiva. Sin embargo, la cadena no ha especificado qué palabras habrían motivado exactamente la suspensión del programa.

El hecho de que la ABC haya decidido fulminar de manera indefinida el «late show» de Jimmy Kimmel ha sido celebrado efusivamente por Donald Trump, que ha alentado que más programas con presentadores que no resultan de su agrado (por estar en las antípodas en el plano ideológico) sean igualmente retirados de la pequeña pantalla.

Jimmy Kimmel sugirió recientemente en su programa que el supuesto asesino de Charlie Kirk, Tyler Robinson, habría tomado parte en su día en el movimiento MAGA (Make America Great Again) de Donald Trump.

«Los comentarios de Jimmy Kimmel sobre la muerte de Charlie Kirk son ofensivos e insensibles en un momento crítico para el discurso político a nivel nacional», señala la productora de Jimmy Kimmel Live!, un programa que ven a diario millones de personas allende los mares. Y en vista de la tensa atmósfera que se respira actualmente en Estados Unidos, el programa de Jimmy Kimmel podría terminar no regresando a la pequeña pantalla.

Donald Trump tenía en la mirilla desde hace tiempo a Jimmy Kimmel por motivos ideológicos

El asesinato de Charlie Kirk, cuyos comentarios de corte conservador y claramente escorados a la derecha resultaban en ocasiones extraordinariamente controvertidos, ha desatado una furibunda batalla dialéctica en Estados Unidos. Trump y sus acólitos han anunciado que no les temblará la mano a la hora de tomar medidas contra aquellos comentaristas que en los medios de comunicación no se expresen, a su juicio, apropiadamente sobre Charlie Kirk, que fue tiroteado mortalmente cuando pronunciaba un discurso en la Universidad del Valle de Utah. Y los más críticos con la Administración Trump se lamentan de que la libertad de prensa y la libertad de expresión estén siendo pisoteadas en Estados Unidos.

Los «late shows» afrontan muchísima presión al otro lado del charco desde que Stephen Colbert fuera despedido hace unos meses por la CBS. Cuando se hizo pública la rescisión del contrato de Colbert, Trump ya advirtió en su día que Kimmel debería ser despojado también de su programa de televisión. Tanto Colbert como Kimmel están muy alejados de Trump en el plano ideológico y han criticado abiertamente al presidente en sus respectivos programas de televisión.

Razón de más para que Trump se hay regocijado sin ningún disimulo de la suspensión del programa de Kimmel. «Mis felicitaciones a la ABC por haber tenido finalmente el coraje de hacer lo que había que hacer», ha señalado el mandatario estadounidense en la red social Truth Social, donde ha apuntado directamente a las que podrían convertirse en sus próximas víctimas: los presentadores Jimmy Fallon y Seth Meyers.

En sus «late shows» Colbert, Kimmel y otros presentadores exponen a menudo de manera extraordinariamente cruda la falsedad y el populismo de las políticas de Donald Trump, pues amparándose en el humor disfrutan de más libertad a la hora de hablar sobre política que los presentadores de programas informativos (cuyo tono es necesariamente mucho más sobrio). Y en tanto en cuanto Trump tiende a tomarse como algo personal las críticas que se abren paso en este tipo de programas, Colbert y Kimmel estaban desde hace tiempo en la mirilla del presidente, que hace poco presentaba también una multimillonaria demanda contra The New York Times.

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