¿Existe una fórmula para el éxito? ¿Está acaso esa fórmula al alcance de todos? ¿Qué ingredientes hay que meter en la coctelera para dar con esa fórmula? El periodista alemán Tom Junkersdorf se ha propuesto responder a estas y otras preguntas entrevistando a más 100 personalidades de los negocios, la tecnología, el deporte, los medios y la cultura en TOMorrow, un pódcast que echó a andar hace aproximadamente cinco años y que ha conquistado mucho éxito en su país natal.
En ese pódcast el que fuera redactor jefe de la revista GQ en Alemania confronta invariablemente a los invitados con la siguiente pregunta: «Después de todo lo que has vivido y logrado, ¿qué consejo de negocios le darías hoy a tu yo de 20 años?». Y las respuestas (pródigas en «insights») a esa pregunta son las que Junkersdorf ha condensado ahora en Der Code zum Erfolg, un libro publicado hace apenas un mes por la editorial Next Level Verlag.
Aunque los líderes entrevistados por Junkersdorf (115 en total) están adscritos a ramos de actividad que son a veces radicalmente diferentes entre sí, hay patrones que se repiten en su particular manera de conquistar el éxito (y que dan a la postre fe de que tales patrones pueden ser perfectamente replicados).

En TOMorrow Junkerdorf ha tenido ocasión de entrevistar, entre otros, al actor Arnold Schwarzenegger, al futbolista Toni Kroos, al diseñador Philip Plein, al emprendedor Carsten Maschmeyer y al empresario Michael Käfer. Y sus consejos (concisos, sinceros, auténticos y perfectamente aplicables) son los que vertebran un libro cuya lectura se antoja imprescindible para quienes quieren incursionar en el mundo de los negocios o están ya metidos de lleno en la vorágine empresarial (en cualquier vertiente).
Aunque Der Code zum Erfolg procura cobijo a 115 testimonios de éxito, algunos de esos éxitos descollan particularmente entre la multitud. Es el caso de Arnold Schwarnegger, que protagoniza, de hecho, el primer capítulo del libro.
Las personas con éxito practican habitualmente la constancia, son curiosas y hacen gala de una disciplina inquebrantable
El actor (que saltó también en su día a la arena de la política como Gobernador de California) asegura que quizás la cualidad que mejor le describe (y que explica probablemente también de manera más certera su propio éxito) es su ambición inquebrantable. El intérprete de origen austriaco constató ya en los inicios de su carrera que la mediocridad no era en modo alguno una opción para él y que su objetivo era siempre apuntar a lo más alto.
En base a este principio (que hay que apuntar siempre a lo más alto), Schwarzenegger se ha reinventado hasta en cuatro ocasiones diferentes (con el éxito siempre a su vera). Tras conquistar la cima del éxito en calidad de culturista, el austriaco se convirtió en el rey del cine de acción en Hollywood. Y más tarde, no contento con este hito, Schwarzenegger fue elegido en las urnas Gobernador de California, que es uno de los estados más grandes y poderosos en Estados Unidos. A día de hoy, y tras un nuevo y exitoso giro en su carrera profesional, Schwarzenegger es una de las voces más prominentes en la protección del clima.
Con 78 años el protagonista de Terminator no está dispuesto a echar el freno y sigue teniendo ganas de involucrarse en más proyectos. «Sigo teniendo hambre de éxito y quiero hacer más cosas. Mi filosofía consiste en intentar mejorar siempre», asevera.
La perseverancia inasequible al desaliento de Schwarzenegger es, a juicio de Junkersdorf, la que explica precisamente el arrollador éxito del austriaco en todo aquello que se le pone por delante. El actor es «la antítesis de las excusas y es el ejemplo perfecto de la visión y la disciplina son más importantes que las circunstancias perfectas».
De la lectura de Der Code zum Erfolg se colige que Schwarzenegger y otros líderes ungidos con el éxito comparten todos rasgos comunes: una alta tolerancia a la incertidumbre, una curiosidad insaciable, un alto grado de autoconocimiento, una mentalidad especialmente enfocada al crecimiento y una elevada dosis de disciplina (practicada en el día a día).
Las personas que conquistan el éxito lo hacen enarbolando la bandera de la constancia, arriesgando de manera inteligente (para aprender en último término de los fallos), rodeándose de las personas adecuadas (que son a menudo más expertas y más capaces que ellos), priorizando la acción sobre la perfección, reinventándose las veces que haga falta, ejerciendo el liderazgo de manera estratégica (que implica dar ejemplo y no tanto dar órdenes) y aproximándose al éxito no como un evento puntual sino como un hábito arraigado en la cotidianeidad del día a día.
Basándose en las experiencias reales de personas a las que el éxito ha sonreído en el plano profesional, Der Code zum Erfolg propone consejos accionables para hacer posible lo que tiene a bote pronto la vitola de imposible (sin intermediación de la magia).





