Antes de darle al botón de comprar, muchos consumidores ya han abierto varias pestañas, consultado distintas tiendas y comprobado si ese mismo producto cuesta menos en otro establecimiento, dejando ahora un escenario en el que si antes una compra podría resolverse en unos minutos, ahora puede incluir un pequeño recorrido por internet en busca de la mejor oferta. Un nuevo comportamiento que se ha visto impulsado por una situación en la que el presupuesto doméstico tiene que repartirse entre cada vez más gastos, por lo que encontrar un precio más bajo puede marcar la diferencia a final de mes.
Esta costumbre también ha cambiado la forma en la que los españoles se relacionan con las marcas y comercios, porque si bien el precio sigue siendo importante, decidir dónde comprar implica valorar distintas opciones, comprobar qué ofrece cada tienda y encontrar un equilibrio entre el coste y la calidad.
Los datos del estudio El valor de comparar: decisiones de compra y ahorro en los hogares en España, elaborado por Ipsos para Amazon, dan una idea de hasta qué punto se ha extendido esta práctica. El 90% de los consumidores españoles compara precios antes de comprar y seis de cada diez lo hacen siempre o casi siempre. Además, el 80% asegura que presta más atención a los precios que hace un año.
Esta preocupación tiene una explicación: El 95% de los encuestados considera que el coste de la vida ha aumentado durante los últimos doce meses y un 39% cree que la subida supera el 15%. Entre los consumidores de 26 a 45 años, el porcentaje que percibe un encarecimiento superior a ese nivel asciende al 43%, lo que sitúa a este grupo entre los más sensibles a la evolución de los precios.
Comparar precios puede suponer un ahorro de hasta el 10%
Está claro que buscar una oferta requiere tiempo, especialmente cuando el consumidor quiere asegurarse de que ha encontrado una buena opción, y de hecho, según el estudio, el 49% dedica entre cinco y veinte minutos a comparar precios antes de una compra, mientras que una cuarta parte emplea más de veinte minutos. En las tiendas online, el 34% consulta tres establecimientos y un 17% revisa entre cuatro y cinco antes de decidirse.
El estudio apunta a que comparar precios permite ahorrar entre un 5% y un 10%. En este proceso, internet se ha convertido en un aliado para quienes buscan ajustar sus gastos, y el 44% de los españoles considera que comprar online ayuda a ahorrar. La percepción es aún más habitual entre los jóvenes de 18 a 25 años, donde alcanza el 53%, y entre las personas de 26 a 45 años, con un 48%.
Ahora bien, encontrar el precio más bajo no es el único criterio que entra en juego, ya que la calidad del producto ocupa el primer lugar entre los factores que influyen en la decisión de compra, con un 57%, seguida de cerca por el precio final, mencionado por el 55% de los participantes. La confianza en la tienda también tiene peso para el 31% de los consumidores.

La moda, la tecnología y la cesta de la compra, entre las categorías más comparadas
Los hábitos de comparación varían según el tipo de producto, teniendo a la moda y la tecnología en la cabeza de la lista, con un 45% de los consumidores que compara precios en estas categorías. La alimentación y los productos de supermercado se sitúan muy cerca, con un 43%, mientras que los electrodomésticos alcanzan el 32% y los artículos de cuidado personal, el 28%.
La edad también marca diferencias en aquello que los consumidores revisan antes de pagar. Entre los jóvenes, la ropa concentra buena parte de estas búsquedas, con un 48%, seguida de los juguetes y videojuegos, con un 24%, y los libros y productos de entretenimiento, con un 18%. Por su parte, las personas de entre 46 y 64 años prestan especial atención a la tecnología y la electrónica, categoría en la que el 50% compara precios.
En el caso de los mayores de 65 años, la búsqueda de mejores precios se concentra en las compras más vinculadas al día a día. El 54% compara precios de alimentación y supermercado, el 41% lo hace con los electrodomésticos y el 27% revisa los productos de limpieza y para el hogar.
Estas diferencias muestran que el ahorro no se aborda de la misma manera en todos los hogares, tomando en cuenta que las prioridades de compra, las necesidades de cada etapa vital y el tipo de productos que se consumen influyen en las decisiones y en el tiempo que se dedica a buscar alternativas.
Promociones, marcas blancas y otras fórmulas para gastar menos
Los descuentos y las promociones tiene un papel importante en las decisiones de compra de los españoles, y es algo que se refleja con claridad entre uno de los resultados del estudio de Ipsos para Amazon, en el que se arroja que el 40% aprovecha cupones y ofertas para gastar menos, mientras que el 36% opta por marcas blanca u opciones más económicas. Comparar precios entre establecimientos también forma parte de esta búsqueda de ahorro para el 30% de los encuestados, y un 28% comprueba cuánto cuesta un mismo producto en tiendas físicas y online.
Entre los jóvenes de 18 a 25 años, el ahorro pasa por aprovechar los formatos y paquetes de mayor tamaño, una alternativa que utiliza el 25%. También hay quienes esperan a periodos de descuentos como el Black Friday para comprar determinados productos (21%) o recurren a búsquedas online y herramientas de inteligencia artificial para seguir la evolución de los precios (16%).
Comparar precios también puede aumentar la confianza en las tiendas
Que los establecimientos comparen sus precios de forma sistemática puede ayudar a los consumidores a decidir dónde comprar. El 44% considera que esta práctica facilita las decisiones de compra, mientras que el 38% cree que permite ahorrar tiempo y el 36% afirma que ayuda a controlar los gastos.
El dato más destacado en este apartado es que el 93% de los encuestados confiaría más en una tienda si supiera que compara sus precios de manera sistemática, al considerar que tendría más garantías de estar consiguiendo un precio bajo.
Los resultados se presentaron en una mesa redonda con Ana Sánchez-Jauregui, directora de Consumo de Amazon.es; Miguel Ángel Ruiz, presidente de la Asociación Española de Consumidores; la creadora de contenido Paloma Blanc, y Pablo Foncillas, profesor y asesor de escuelas de negocio.

Durante el encuentro, Amazon explicó que compara los precios de los productos que vende directamente para igualar o mejorar los de otras tiendas online en más de un millón de referencias. Los vendedores independientes que comercializan sus productos en la plataforma fijan sus propios precios, y Amazon Fresh también forma parte de las iniciativas de ahorro en la compañía.
El estudio se enmarca en La Academia del Ahorro, un proyecto de Amazon que reúne recomendaciones para gestionar las compras. Entre ellas figuran aprovechar cupones y ofertas, comprar productos reacondicionados o de segunda mano, recurrir a suscripciones para artículos de uso frecuente y consultar las promociones disponibles en la plataforma.
Con el coste de la vida condicionando las decisiones de compra, comparar precios se ha convertido en una práctica habitual para los hogares españoles. Revisar alternativas, aprovechar descuentos o elegir productos más económicos son algunas de las vías que utilizan para ajustar sus presupuestos sin perder de vista la calidad.





