La National Basketball Association y The Coca-Cola Company vuelve a unir fuerzas y esta vez lo hacen anunciando un acuerdo global y multianual de marketing que trae de regreso a Sprite como refresco oficial mundial de la liga, recuperando una de las asociaciones más emblemáticas entre marca y deporte de las últimas décadas.
La operación supera los límites de un simple patrocinio, convirtiéndose en un movimiento estratégico para reforzar la conexión cultural entre el baloncesto y las nuevas generaciones, donde el juego trasciende la cancha y se mezcla con música, moda, entretenimiento y estilo de vida.
Un partnership histórico con ADN cultural
Si nos remontamos a los inicios de la relación entre Coca-Cola y la NBA, nos tendríamos que ir al año 1986, que desde entonces, y durante casi 30 años, Sprite desempeñó un papel clave en la forma en que el baloncesto conectó con los fans, desde la icónica campaña «Obey your Thirst» hasta torneos de streetball en Asia, colaboraciones con jugadores en Latinoamérica o activaciones culturales en Europa y África.
Además, la marca fue patrocinadora principal del concurso de mates del All-Star entre 2003 y 2016, uno de los momentos más virales y espectaculares del calendario NBA.
«Sprite siempre ha celebrado la individualidad y la autoexpresión, valores profundamente ligados a los aficionados al baloncesto», señaló Kerry Tatlock, EVP Global Marketing Partnerships and Media de la NBA.
Experiencias inmersivas y estrategia digital-first
El nuevo acuerdo prevé una presencia destacada de Sprite en los grandes escenarios de la liga, incluidos los NBA Global Games, así como activaciones en momentos clave de la temporada.
En esta ocasión, los fans podrían esperar:
- Experiencias inmersivas en eventos globales
- Contenido exclusivo en las plataformas de la NBA
- Promociones y campañas integradas en retail
- Narrativas digitales diseñadas para social y mobile
La alianza llega además acompañada de iniciativas recientes como latas de edición limitada co-brandeadas con equipos NBA en mercados seleccionados, una fórmula pensado para activar el orgullo local y convertir el producto en objeto de colección.
Anthony Edwards, cara visible de la nueva etapa
Sprite también profundizará su vínculo con Anthony Edwards, escolta de los Minnesota Timberwolves y MVP del NBA All-Star Game 2026. El jugador representa el perfil de estrella global que buscan las marcas hoy: talento deportivo con influencia cultural más allá del parquet. «Me encanta que Sprite siempre haya sido una marca que te anima a hacer las cosas a tu manera», afirmó Edwards.
Para Coca-Cola, el baloncesto es un vehículo de conexión con la Generación Z y Alpha. Manolo Arroyo, Global Chief Marketing Officer de la compañía, subrayó que el objetivo es «cocrear el futuro», explorando nuevos formatos y experiencias para fans.
Actualmente, Sprite ya mantiene acuerdos con 17 franquicias de la NBA, lo que facilitará la activación local del partnership en múltiples mercados.





