Los accidentes de tráfico siegan cada año las vidas de miles de personas a lo largo y ancho de la geografía española. Sin embargo, y pese a las tremebundas cifras que trae tristemente bajo el brazo la siniestralidad vial, las muertes de las que más se habla son invariablemente las muertes que tienen lugar al abrigo de la ficción (como si estas dolieran más como las que tienen lugar cada año en las carreteras españolas).
Esta verdad incómoda (que las muertes de personajes ficticios abren lamentablemente la espita de más conversaciones que las muertes de personas reales) es la que Stop Accidentes coloca precisamente bajo los focos en la campaña «La realidad supera la ficción».
La ONG en pro de la seguridad vial denuncia en esta campaña que, aunque más de 1.050 personas pierden la vida cada año en siniestros de tráfico en nuestro país, esas muertes no dejan lamentablemente huella en nuestra memoria. En cambio, cuando un personaje particularmente popular muere en una serie de éxito, se desencadenan de inmediato las reacciones por parte del público, a quien parecen impactarle y conmoverle más las muertes ficticias que las tragedias que tienen como escenario la carretera.
No en vano, diferentes estudios ponen de manifiesto que el uso de las redes sociales se multiplica por cuatro cuando tiene lugar una muerte impactante en las series de televisión. Las muertes que acontecen en la pequeña pantalla dan, de hecho, tanto que hablar que se traducen a menudo en páginas especialmente consagradas a su recuerdo.
La campaña de Stop Accidentes, que la organización ha lanzado con motivo de su 25º aniversario, subraya la contradicción en la que incurrimos de manera deliberada cuando nos obsesionamos hasta la médula con las muertes ficticias y olvidamos, por el contrario, las vidas que se pierden en la carretera por distracciones, exceso de velocidad y consumo de alcohol (como si existiera una línea divisoria entre lo que nos entretiene y lo que debería realmente alarmarnos).
Para poner de relieve esa contradicción, Stop Accidentes y la agencia que rubrica su nueva campaña, HeimatTBWA, reinterpretan los carteles de algunas de las series más comentadas: El juego del calamar, Severance y The Last of Us. A primera vista tales carteles parecen promociones reales, pero contemplados más de cerca revelan una realidad mucho más lóbrega: la de las vidas (de personas 100% reales) que siega cada año la carretera. Y los créditos de tales carteles incluyen, de hecho, los nombres de personas reales que han muerto en siniestros de tráfico en España. Stop Accidentes y HeimatTBWA homenajean así a quienes perdieron su vida en la carretera y nadie parece hacer el esfuerzo de recordar.








