La marca de maquillaje Krash Kosmetics no está pasando por su mejor momento. Actualmente, su página web se muestra inoperativa, pero la compañía no se ha pronunciado al respecto, ni en forma de comunicado oficial, ni tampoco en sus redes sociales.
Hasta el momento, solo hay especulaciones y acusaciones. Plataformas como TikTok se han llenado de vídeos de creadoras de contenido y trabajadoras del sector beauty -e, incluso, (ex)empleadas de Krash- que se están pronunciando sobre el tema, tanto para lanzar indirectas como para comentar este asunto del que todavía se ha sacado poco en claro.
Desde MarketingDirecto.com, hemos intentado contactar con Krash Kosmetics para tratar de saber qué ha sucedido y cuál es su postura, pero no han querido hacer ninguna declaración al respecto, ni tampoco afirmar ni negar nada de lo vertido sobre ellos. Tampoco hemos podido saber si la página web volverá a estar activa próximamente.
Hemos creado una pequeña píldora de TikTok donde te hacemos un resumen de lo ocurrido, pero también puedes consultar toda la información más desarrollada justo a continuación.
Los inicios de la polémica con Krash Kosmetics
Lo que ha hecho saltar las alarmas a muchas clientas habituales de la marca y usuarias de maquillaje ha sido un vídeo de Goty Makeup, una influencer muy famosa en redes. «Aplaudiéndome a mí misma por saber mantener la boca cerrada (me obligan legalmente)», ha escrito en un vídeo publicado en su propio perfil, con la conocida canción Black Widow de Iggy Azalea y Rita Ora de fondo.
Nada asegura que se trate de un mensaje hacia Krash Kosmetics, pero son muchas las usuarias que lo interpretan como tal y que señalan que Goty «terminó mal» con esa compañía después de colaborar en un par de ocasiones. De hecho, incluso lanzó dos colecciones conjuntas con la marca.
Más creadoras y maquilladoras se han sumado a una especie de trend, reiterando la frase difundida por Goty y con la misma canción de fondo, por ejemplo, Lucy Albstar, Ariel Rec o Aravecia.
La sección de comentarios de estos vídeos se ha llenado de personas curiosas que piden más información sobre el tema y se revele la verdad. Pero también, de enigmáticos mensajes del tipo «si llego a decir lo que he vivido…».
Incluso, de otras compañeras de profesión: «¿Y si lo digo yo?», ha apuntado misteriosamente el influencer Jesús Serrano. «El día que hables amiga… ahí estaremos», ha comentado también Nuria Adraos, muy reputada en redes sociales por sus contenidos sobre maquillaje y que también hizo una colaboración con Krash para sacar conjuntamente una gama de brochas.
También se han pronunciado La Nenah Brugal, quien produjo una gama de eyeliners de colores en conjunto con la marca, y Paqui Lona, quien ha narrado cómo fue su experiencia con Krash. En este testimonio, ha resaltado un encontronazo con la marca, así como la anécdota de cuando ella se cruzó con el fundador de la marca en un evento, Álvaro Kruse, quien la llamó «feílla», según sostiene en este vídeo.
Además, también sobresalen Carla y Mili, quienes han sido empleadas de Krash, asegurando que ellas no pueden hablar tampoco. Ellas eran dos de los rostros más visibles de la marca, porque siempre aparecían en los directos de TikTok, que si bien últimamente eran casi diarios, ahora se han dejado de hacer.
¿Problemas legales o marketing?
«Se barajan varias posibilidades al declive de Krash Kosmetics, pero por ahora va ganando por goleada una de ellas, la morosidad. Se rumorea que las personas que han colaborado con la marca terminan el trabajo sin recibir un duro», apunta la influencer Selena Milán en un TikTok, aunque admite que no tiene confirmación de estos hechos.
«Krash Kosmetics ha sido muy famosa siempre por ser de las marcas más polémicas, pero estas polémicas siempre se vislumbraban. (…) Pero si es una campaña de marketing, para mí están yendo demasiado lejos», opina Pilukona, otra famosa creadora de contenido que siempre está muy al día de lo que se cuece en el sector. Además, ha recordado otros momentos en el que la reputación de la compañía se ha visto afectada.
Por el momento, la web está caída. Al buscar el nombre de la marca en Internet, el enlace oficial que habitualmente lleva a la página para la compra online de sus productos, ahora en cambio muestra un cartel en el que se lee: «Lo sentimos, actualmente esta tienda no está disponible».

Buena parte de la estrategia de marketing de Krash Kosmetics se basa en paid media y en las colaboraciones con creadoras de contenido del sector beauty, así como en el posicionamiento explícito por determinadas causas, como contra la experimentación con animales y el respeto al medioambiente o la visibilización de la comunidad LGTBI+, en la que se encuentran muchos de sus usuarios.
Por ahora, parece pronto para esclarecer lo ocurrido y extraer conclusiones sólidas. De lo que no cabe duda es de que Krash Kosmetics se encuentra en boca de todos y, si querían inducir a la conversación y pasar al centro del debate público, por ahora lo están consiguiendo.
¿Qué es Krash Kosmetics?
Krash Kosmetics es una línea de maquillaje que fue fundada por el gaditano Álvaro Kruse en 2018. Él era un joven creador de contenido que saltó a la fama a través de su canal de YouTube vinculado con la cosmética, donde en aquel momento tenía cerca de 300.000 suscriptores. Kruse es propietario de tres empresas; en dos de ellas, en solitario (Krash Ventures S.L. y Krash Brands S.L.) y Dazz You S.L., compartida con Leticia Sánchez, más conocida en redes como MycrazyMakeup.
El influencer propulsó su empresa definida como vegana («100% cruelty free»). Además, destacaba el posicionamiento «gender neutral», que significa que no estén exclusivamente asociados a un target femenino como es habitual en el sector.
El propio CEO de Krash, admitió que en los inicios: «todo se vendía tan rápido que no podíamos comprar suficiente stock. Nuestros sueldos se invertían en producto y casi quebramos en dos ocasiones por falta de liquidez«, según sus declaraciones a Invertia. Tal como se aseguraba en dicha entrevista, en 2021 Krash Kosmetics contaba con un equipo de 16 personas y facturó más de medio millón de euros.
Sus productos normalmente se pueden adquirir a través de su propia página web -que ahora está inhabilitada-, así como en marketplaces como Primor, Amazon (España) y Miravia.





