Ver a una persona del colectivo LGBTI protagonizando una campaña de publicidad sorprende e incomoda (afortunadamente) a muy poca gente, pero aun así la presencia de este colectivo en los anuncios sigue siendo más bien parca. Así se desprende al menos de un reciente estudio llevado a cabo en Estados Unidos por la organización sin ánimo de lucro GLAAD.
El 75% de los adultos no adscritos a la comunidad LGBT que GLAAD entrevistó en el marco de su estudio dicen sentirse cómodos cuando una persona de este colectivo se abre paso en una campaña de publicidad. Y a una proporción muy similar (el 73%) no le incomoda tampoco que haya personajes adscritos a la comunidad LGBTI en el cine y la televisión. En esta misma línea, el 68% contempla sin acritud que en los anuncios sean retratadas familias LGBTI con hijos.
No obstante, y pese que los consumidores se sienten a todas luces bastante cómodos con la representación del colectivo LGBTI en la publicidad, su visibilidad en los anuncios continúa siendo paradójicamente bastante baja.
Las personas LGBTI siguen estando bastante poco representadas en la publicidad
En su investigación GLAAD colocó bajo la lupa más de 400 anuncios de 10 grandes anunciantes emitidos en la TV lineal y concluyó que solo el 1,42% del tiempo total en pantalla está consagrado a las personas LGBTI y a sus historias y apenas el 3% de las campañas evaluadas tienen la vitola de inclusivas (por fijar la mirada en el colectivo LGBTI).
Por otra parte, 8 de cada 10 consumidores coinciden en señalar que «a la hora de incluir a personas LGBTI en la publicidad, las marcas deberían esforzarse para hacer una representación positiva, multidimensional y humana de este colectivo«.
Los anuncios con la participación de personas LGBTI deben procurar cobijo a historias realistas permeadas de empatía y humanidad e incluir a personas LGBTI de orígenes diversos, subraya el informe de GLAAD.
Que la visibilidad de la comunidad LGBTI en los anuncios siga siendo tan escasa es una realidad que este colectivo lleva denunciando desde hace tiempo (y termina impactando en último término en las marcas). Un informe de Adobe publicado en 2019 determinó, de hecho, que el 58% de las personas LGBTI había dejado de comprar una marca en particular porque esta no reflejaba adecuadamente su propia identidad.





