Publicidad

La publicidad, un espejo deformado de la sociedad

Si la publicidad debe reflejarse como un espejo en la sociedad, ¿por qué es tan elitista?

Los publicitarios interpretan el mundo de manera radicalmente diferente al resto de los mortales, pero no son conscientes de su propio elitismo.

elitismo

Autora de la imagen: Kseniya Che

La industria publicidad carga sobre los hombros con un problema de primerísima magnitud. Quienes allí se desempeñan profesionalmente se jactan de entender y dar forma a las aspiraciones de la gente, pero lo cierto es que se engañan a sí mismos. Puede que a algunos se les perforen los tímpanos (del dolor) al escuchar esta verdad como un templo, pero los publicitarios no comprenden las aspiraciones de la gente tan bien como ellos (fraudulentamente) creen.

De acuerdo con un reciente estudio llevado a cabo en Reino Unido por ReachSolutions, los publicitarios gozan de una mayor capacidad en el plano aspiracional que el resto de los mortales. O lo que es lo mismo, los profesionales de la publicidad tienen a su alcance más posibilidades de expresarse a sí mismos y de dar alas a su creatividad (además de contar una paleta de opciones de ocio mucho más amplia).

Entre los publicitarios y el resto de la población existen una profunda brecha de naturaleza aspiracional. Los profesionales de la publicidad otorgan mucha más relevancia a las motivaciones extrínsecas: el dinero, la imagen y la fama. Y en este sentido, están hasta dos veces más predispuestos que el resto de la gente a querer un trabajo que les otorgue estatus y dinero con el que llenar hasta los topes su cuenta corriente. Los publicitarios desean además con todas sus fuerzas ser únicos y destacar entre la multitud, explica Andrew Tenzer en un artículo para Campaign.

Aun así, el verdadero problema no es que la gente que desenvuelve profesionalmente en el universo de la publicidad y el marketing sea diferente del resto, es que tales divergencias están estrechamente emparentadas con un problema de orientación de mercado.

Pese a la abundancia de investigaciones de mercados, datos e "insights" a su disposición, los publicitarios no se muestran en absoluto atinados dilucidando los valores básicos y las fuerzas ocultas parapetadas tras el comportamiento "mainstream". Y la situación no es mucho mejor cuando entra en juego la aspiración.

Los publicitarios sobrestiman a todas luces la importancia de las aspiraciones extrínsecas a ojos del gran público. Si la gente corriente y moliente otorga un valor de 3,8 puntos (sobre una escala de 10) a las aspiraciones extrínsecas, ese valor alcanza lo 7,4 puntos entre los profesionales del marketing y la publicidad.

Las aspiraciones de los publicitarios son radicalmente distintas de las del resto de los mortales

Los publicitarios asumen que el 63% de la gente anhela la fama, pero solo el 14% desea de verdad hincarle el diente. Los profesionales de la publicidad están además convencidos de que el 82% de la gente desea un trabajo que le reporte estatus y dinero a partes iguales, pero únicamente el 28% da cobijo a este anhelo en lo más recóndito de su ser.

A muchos les dolerá escucharlo, pero lo cierto es que los publicitarios trabajan en una industria desvergonzadamente elitista. No en vano, 7 de cada 10 publicitarios crecieron en hogares acomodados (cuando en el resto de la población la proporción es apenas de 3 sobre 10).

Buena parte de las experiencias sociales, culturales y económicas de los publicitarios son totalmente ajenas para la mayoría de la población.

Es evidente que los publicitarios interpretan el mundo de manera diferente al resto de los mortales, pero no son conscientes de propio elitismo.

Los profesionales de la publicidad disfrutan de vidas relativamente privilegiadas. Y lastrados por una preocupante ausencia de diversidad en la industria en la que se desenvuelven profesionalmente, no conocen a demasiada gente que no sea mero calco de sí mismos.

¿La moraleja? Los publicitarios y el resto de la gente contemplan el mundo desde ventanas aspiracionales completamente distintas. Y totalmente ajenos a la brecha, los publicitarios retratan sus propias aspiraciones como si fueran las aspiraciones de la mayoría.

En la industria publicitaria la diversidad está en los últimos tiempos en boca de todos, pero cuando hablamos de diversidad debemos tener en cuenta un factor habitualmente soslayado: el de la clase social. La añorada diversidad (en el plano cognitivo) se queda lamentablemente en agua de borrajas si la clase social se queda fuera de la ecuación.

Si la industria publicitaria quiere reflejarse de verdad como un espejo en la sociedad que trata de retratar en los anuncios, es vital que haya más diversidad social en sus dominios. De lo contrario, seguirá tropezando una y otra vez con la misma piedra, concluye Tenzer.

Te recomendamos

EVO Banco

A3Media

Podcast

Compartir

Centro de preferencias de privacidad

Navegación

Estas cookies permiten que el Sitio Web funcione correctamente por lo que son esenciales para que el Usuario pueda usar todas las opciones del Sitio Web y pueda navegar y utilizar las funciones de la misma con normalidad.

Advertising

Analíticas

Estas cookies recopilan información anónima de manera estándar sobre la navegación del Usuario y sus patrones de comportamiento. La información recogida mediante las cookies analíticas es utilizada para la elaboración de perfiles de navegación de los Usuarios de este Sitio Web, con el fin de introducir mejoras en nuestro servicio.

__utma, __utmz, __utmb
__utma, __utmz, __utmb

Other