Pues bien, Dove lo ha vuelto a hacer otra vez y acaba de alumbrar en Canadá una poderosísima campaña que se dirige explícitamente a las mujeres que no responden a los cánones de belleza que imponen habitualmente la publicidad y los medios de comunicación.
El eje central de esta acción publicitaria, bautizada con el nombre de “#MyBeautyMySay”, es un spot en el que Dove da voz a diferentes mujeres acostumbradas a lidiar con todo tipo de prejuicios relacionados con su aspecto físico.
Por el anuncio desfila, por ejemplo, una joven boxeadora a la que le dicen constantemente que su cara es demasiado bonita como para practicar un deporte de lucha. Y aparecen también, entre otras féminas, una mujer de más de 60 años a la que acusan de no vestir conforme a su edad y una modelo criticada por su aspecto andrógino.
Sin embargo, y a pesar de tener que enfrentarse con miles de prejuicios por parte de los demás, las mujeres de la nueva campaña de Dove se sobreponen y emprenden con éxito todo lo que hacen.
El spot concluye con un conmovedor alegato que deja claro a las mujeres que son ellas (y no los demás) las que deciden cómo debe ser su aspecto y las que deben sentirse (siempre) bellas tal y como son.
Con esta campaña, firmada por la agencia Ogilvy & Mather, Dove pretende aniquilar los estereotipados (y a menudo corrosivos) ideales de belleza femenina.
El germen de esta acción publicitaria es un estudio llevado a cabo por Dove en el que el 75% de las mujeres canadienses dice tener el convencimiento de recibir más cumplidos por su aspecto físico que sus logros personales y profesionales.
En el canal en YouTube de Dove hay además varios clips que profundizan en las historias individuales de las diferentes mujeres que protagonizan “#MyBeautyMySay”.