Todos estos cambios han llevado a que los expertos se planteen una cuestión muy clara ¿hacia dónde va la televisión? A continuación le mostramos algunas claves para esclarecer el incierto futuro de “la caja tonta”:
1. El modo de utilización de la TV varía notablemente dependiendo de la generación.
2. La segunda pantalla no existe: para los millennials ya no existe la división entre pantallas, todas conforman una sola completamente interrelacionada. Hemos pasado de “las pantallas” a “LA pantalla”.
3. La flexibilidad es la clave: los nuevos usuarios buscan poder ver lo que quieran cuando quieran.
4. La medición sigue siendo el gran reto: medir los resultados del impacto de la televisión sigue siendo complicado.
5. Cada vez hay más ganas de experimentar: tanto en contenidos como en publicidad, los creadores se esfuerzan por ser innovadores y originales.