El efecto potencialmente perverso de los controvertidos aranceles de Donald Trump no hizo mella en los resultados de Netflix correspondientes al primer trimestre del año. En el periodo comprendido entre enero y marzo de 2025 la célebre plataforma de vídeo en streaming no retiró el pie del acelerador y se descolgó con resultados mejores de lo inicialmente anticipado por los inversores.
Durante el primer trimestre de 2025 Netflix siguió ganando tracción, como ya lo hizo en 2024, cuando la empresa de Los Gatos pulverizó todos los récords y logró sumar 41 millones de nuevos suscriptores a sus filas.
No está claro de todos modos en qué medida creció la base de suscriptores de Netflix entre enero y marzo de 2025, puesto que la compañía no ha informado de cómo evolucionó exactamente su número de abonados durante este periodo.
Netflix ya adelantó el año pasado que a partir del primer trimestre de 2025 dejaría de proporcionar cifras relativas al crecimiento de su número de suscriptores para que los inversores dejaran de concentrarse en esta métrica y apalancaran en su lugar la mirada en los beneficios de la compañía, que entre octubre y diciembre de 2024 logró rebasar la barrera de los 300 millones de suscriptores en todo el mundo. Como parte de este cambio de enfoque, Netflix desea seguir dando fuelle a su negocio publicitario para suplementar los ingresos procedentes de las suscripciones.
Entre enero y marzo de 2025 Netflix obtuvo unos beneficios de 2.900 millones de dólares (el equivalente a 6,61 dólares por acción), un 24% más que con respecto al mismo periodo del año anterior. En el capítulo referido a la facturación, los números sonrieron igualmente a la compañía, que ingresó en sus arcas 10.540 millones dólares. Se trata de una cifra un 13% más elevada que la cosechada por Netflix durante el primer trimestre de 2024. Tanto desde el punto de vista de los beneficios como de la facturación la plataforma de vídeo en streaming se las ingenió para superar las previsiones de los analistas. De acuerdo con Netflix, el crecimiento sostenido en su número de suscriptores estaría detrás de las abultadas cifras puestas sobre la mesa por la empresa de Los Gatos durante el primer trimestre del año.
Netflix esquiva (por ahora) la tormenta económica propiciada por los aranceles de Donald Trump
La robustez demostrada por Netflix en el último trimestre contrasta vivamente con el caos económico desatado por la ofensiva arancelaria del presidente de Trump, que ha castigado con severidad en el transcurso de las últimas semanas a las empresas del ramo tecnológico (cuyos títulos han logrado, no obstante, remontar el vuelo en los últimos días gracias a la suspensión durante 90 días de los nuevos y controvertidos aranceles de la Casa Blanca).
Netflix ha logrado sortear con éxito (al menos por ahora) el efecto potencialmente corrosivo de los aranceles de Trump, que no han torpedeado el rendimiento de la compañía en los parqués bursátiles. Las acciones de la plataforma de vídeo en streaming han pegado un brinco del 9% en lo que va de año, mientras que de capitalización bursátil de otras empresas tecnológicas se ha visto severamente devaluada en las últimas semanas.
Tras la presentación el pasado jueves de los resultados correspondientes al último trimestre los títulos de Netflix protagonizaron una subida de casi el 3% en la bolsa.
El hecho de que Netflix haya logrado hasta ahora regatear con éxito los efectos perniciosos de los aranceles de Trump no convierte en todo caso inmune a la empresa de Los Gatos, sobre todo si la nueva política arancelaria del presidente de Estados Unidos termina desencadenando una recesión económica o dando fuelle a la inflación, como temen muchos economistas. Si tales escenarios terminaran haciéndose realidad, muchos consumidores recortarían inevitablemente el gasto consagrado al entretenimiento y ello se dejaría notar a la postre en los resultados de Netflix.
La volatilidad económica propiciada por la guerra comercial declarada por Trump podría traducirse asimismo en una desaceleración del gasto publicitario, lo cual socavaría los esfuerzos de Netflix para que su negocio con el foco puesto en la publicidad siga desplegando las alas, máxime cuando el año pasado el crecimiento en el número de suscriptores de la compañía se apoyó principalmente en su plan barato con anuncios.
«Seguimos prestando mucha atención a la evolución del sentimiento del consumidor y también a los movimientos en el plano económico», subraya Greg Peters, co-CEO de Netflix. No obstante, «y basándonos en la manera en que se desarrollan ahora mismo nuestras operaciones, no hay realmente nada reseñable que hacer notar», añade Peters.
El coCEO de Netflix quiso asimismo poner de relieve que la suscripción barata con anuncios de la plataforma de vídeo en streaming podría eventualmente proteger a la compañía si el consumidor, lastrado por problemas de naturaleza financiera, decidiera apretarse el cinturón y meter la tijera al gasto con el foco puesto en el entretenimiento.
Netflix parece, no obstante, confiado en que los nubarrones económicos no encapotarán su negocio, puesto que la compañía mantiene inalterables sus previsiones de crecimiento de cara al año 2025, que la compañía prevé finiquitar con unos ingresos de 44.000 millones de dólares, un 13% más que en 2024.





