Nike tiene todas las papeletas para convertirse en el próximo patrocinador del balón con el que se disputan los partidos de la Champions League. Un acuerdo entre el fabricante estadounidense de artículos deportivos y la UEFA, el máximo órgano rector del fútbol en tierras europeas, pondría punto y final a la relación de 25 años que ha unido hasta la fecha a Adidas y la Champions League.
La compañía estadounidense ha iniciado negociaciones de carácter exclusivo con la UEFA para convertirse en el proveedor de balones de todas las competiciones masculinas de clubes de este organismo en el periodo comprendido entre 2027 y 2031. Si un acuerdo entre ambas partes finalmente se materializara, Nike se convertiría en sponsor oficial de la Champions League y también de la Europa League y la Conference League.
El valor del acuerdo que negocian actualmente Nike y la UEFA sería marcadamente superior al valor de acuerdo actualmente vigente con Adidas. Y según fuentes involucradas en las negociaciones, ese valor podría duplicarse hasta rebasar la barrera de los más de 40 millones de euros al año.
Un acuerdo entre Nike y la UEFA se traduciría en un severo golpe para Adidas, que lleva siendo patrocinador oficial del balón con el que se juegan los partidos de la Champions League desde 2001. Y su balón ornado con estrellas ha terminado erigiéndose, no en vano, en sinónimo de la reputada competición deportiva.
El fútbol, un sensacional escaparate tanto para Nike como para Adidas
Adidas ya ha confirmado que no renovará su rol como proveedor oficial de balones de la Champions League y hace hincapié en el orgullo que le embarga por «haber creado una de las líneas de balones más icónicas de todos los tiempos». Pese a su retirada de la Champions League, la marca alemana seguirá colaborando con la UEFA en la Eurocopa y en la Champions League femenina.
El acuerdo que está negociando Nike actualmente con la UEFA da cuenta de la ambición de la multinacional estadounidense en el ámbito del fútbol, particularmente después de que la compañía fuera relevada este año por Puma como proveedor oficial de balones de la Premier League.
Nike no se ha pronunciado sobre las negociaciones actualmente en curso con la UEFA, pero Elliott Hill, CEO de la compañía, aseveraba el mes pasado que la próxima Copa Mundial de la FIFA era un sensacional oportunidad para «impulsar el mercado del fútbol durante los próximos meses».
El Mundial de Fútbol, que se celebra este año en Canadá, Estados Unidos y México, es un momento de primerísima magnitud para marcas como Nike y Adidas, cuyas equipaciones son lucidas en el terreno de juego por un buen número de combinados nacionales.
Conviene, por otra parte, hacer notar que el reemplazo de Adidas por Nike no será el único cambio importante que se producirá próximamente en la Champions League. A finales del año pasado se dio a conocer que la empresa cervecera Heineken se divorciaría de esta competición tras 30 largos años para ser relevada por AB InBev, la matriz de la cerveza Budweiser.





