Google ha presentado su nueva generación de smartphones Pixel 11, formada por los modelos Google Pixel 11, Google Pixel 11 Pro y Google Pixel 11 Pro XL. La compañía apuesta en esta nueva familia por una combinación de inteligencia artificial integrada, mejoras en fotografía, mayor autonomía y un diseño renovado. Todos los dispositivos incorporan el nuevo procesador Google Tensor G6 y parten de 256 GB de almacenamiento. En España, el Píxel 11 parte de los 999 euros.
Un diseño renovado y más brillante
La nueva generación mantiene la identidad visual característica de Pixel, pero introduce cambios en el módulo trasero de las cámaras. El visor se rediseña con un vidrio de extremo a extremo que se integra con el marco metálico, mientras que los dispositivos cuentan con certificación IP68 de resistencia al agua y al polvo.
En el caso del Pixel 11, la pantalla Actua OLED de 6,3 pulgadas ofrece una resolución de 2.424 × 1.080 píxeles, una frecuencia de actualización adaptativa de entre 60 y 120 Hz y un brillo máximo de hasta 3.000 nits. El Píxel 11 Pro y el Pro XL incorporan pantallas Super Actua de 3.600 nits, un 9% más brillantes y con una resistencia a los arañazos dos veces superior respecto a la generación anterior.
La gama Pro también amplía las opciones de configuración, con hasta 16 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento, mientras que el modelo base incorpora 12 GB de RAM y ofrece configuraciones de 256 GB y 512 GB en determinados mercados.
Tensor G6: IA integrada en el dispositivo
Uno de los principales cambios de la nueva generación se encuentra en su procesador. El Google Tensor G6 está diseñado para mejorar tanto el rendimiento como las funciones de inteligencia artificial que se ejecutan directamente en el teléfono.
Según los datos proporcionados por Google, la nueva CPU ofrece hasta un 20% más de eficiencia energética, un 25% más de velocidad de navegación y un 15% más de velocidad de carga de aplicaciones frente al Tensor G5. Además, la TPU es un 50% más potente y permite ejecutar cargas de trabajo de IA local más complejas.
Esta arquitectura sirve también como base para las nuevas funciones de Gemini Intelligence, que busca integrarse de forma más profunda en la experiencia cotidiana del smartphone. Entre las novedades se encuentra una ayuda de escritura capaz de adaptar y perfeccionar mensajes, así como una función de transcripción que elimina automáticamente muletillas y estructura las ideas para convertirlas en texto.
La IA también se aplica a la accesibilidad. La Cámara Pixel puede traducir la lengua de signos a texto para facilitar la comunicación con personas sordas o con problemas de audición.
Captura Mágica: la fotografía computacional un paso más allá
La fotografía continúa siendo uno de los grandes argumentos de la familia Pixel. Todos los modelos incorporan mejoras en sus sistemas de cámara, con mayor sensibilidad a la luz y sensores más grandes. Entre las principales novedades destaca Captura Mágica, un modo que analiza una secuencia de imágenes para seleccionar los mejores momentos y generar fotografías y vídeos preparados para compartir.
La nueva función Estilos de Cámara permite además crear diferentes estéticas fotográficas y aplicar estilos cinematográficos a las imágenes HDR+. Google mantiene en este apartado su filosofía Tono Real, con el objetivo de conservar una representación uniforme de los distintos tonos de piel incluso cuando se aplican efectos.
En los modelos Pro, la apuesta fotográfica es todavía mayor. El Pixel 11 Pro y el Pro XL incorporan una cámara principal de 50 MP con un nuevo sensor de 1/1,3 pulgadas, mientras que el teleobjetivo rediseñado capta un 32% más de luz que la generación anterior. El sistema alcanza un Zoom Pro de hasta 120 aumentos.
La fotografía nocturna también recibe un impulso con Visión Nocturna Instantánea, que gracias al Tensor G6 permite capturar imágenes en condiciones de poca luz hasta 4,5 veces más rápido que con Visión Nocturna. En vídeo, los modelos Pro incorporan Estabilizador de Vídeo Pro, grabación de hasta 8K y herramientas dirigidas a creadores, entre ellas un teleprompter, opciones para organizar clips y funciones de edición.
HiLight: notificaciones sin necesidad de mirar la pantalla
Otra de las novedades exclusivas de los modelos Pro es HiLight, un sistema de luces LED ambientales situado alrededor del flash de la cámara. Su objetivo es ofrecer información visual sin necesidad de encender o consultar la pantalla. El sistema puede utilizar diferentes colores para identificar llamadas de contactos favoritos y también indica mediante señales luminosas cuándo Gemini está escuchando, procesando una petición o generando una respuesta. La función se integra con Teléfono de Google y WhatsApp.
Más de 30 horas de batería
La autonomía es otro de los aspectos reforzados en esta generación. La Batería Inteligente permite superar las 30 horas de autonomía, ajustando el consumo en función de las aplicaciones que utiliza cada usuario.
La carga rápida permite alcanzar aproximadamente un 75% en 30 minutos en el Píxel 11 Pro XL, mientras que el Píxel 11 y el Píxel 11 Pro pueden llegar al 55% en el mismo periodo bajo las condiciones indicadas por Google. La gama también incorpora compatibilidad magnética con Pixelsnap, que permite aumentar la velocidad de carga inalámbrica hasta un 29% en el Píxel 11 Pro, un 17% en el Pro XL y un 2 % en el Píxel 11.
Seguridad y privacidad también ganan protagonismo
Google ha reforzado además la seguridad de la nueva generación mediante el coprocesador Titan M3, que junto al Tensor G6 utiliza criptografía postcuántica para proteger el dispositivo frente a ataques digitales avanzados.
Los Pixel 11 incorporan también Filtro de Llamadas y funciones de Detección de Estafas, capaces de identificar patrones sospechosos en llamadas y mensajes de texto y alertar al usuario durante la interacción. A esto se suma una VPN integrada y diferentes controles para que el usuario pueda decidir cómo se utilizan sus datos para personalizar las experiencias del dispositivo.
En España, el Google Pixel 11 parte de 999 euros en su configuración de 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, consolidando una generación en la que Google combina evolución de hardware con una apuesta cada vez más profunda por la inteligencia artificial integrada en el smartphone.
