El mes de agosto llega siempre cargado con esa bonita promesa de desconexión total que casi nunca cumplimos del todo porque somos conscientes que hay casos en los que incluso somos capaces de llevarnos el teléfono hasta la propia orilla del mar. Frente a ello, el resultado suele seguir siendo el mismo en el que terminamos atrapados en un scrolling infinito devorando vídeos cortos y soportando un bombardeo constante de notificaciones que convierten nuestras esperadas vacaciones en una versión bastante más ruidosa de la rutina de todo el año.
Sin embargo, este verano está marcando un punto de inflexión donde la lectura vuelve a ganar terreno como la mejor medicina contra la saturación digital, demostrando que descansar de verdad no significa apagar todas las pantallas, sino saber elegir con buen ojo en cuál preferimos gastar nuestro tiempo libre.
Pantallas pensadas solo para leer
Los últimos datos del Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España confirman que los lectores del país prefieren el eReader por encima del smartphone y de la tableta a la hora de consumir libros en formato digital. Esta clara inclinación hacia la tinta electrónica responde a la necesidad de contar con dispositivos diseñados con la única meta de ofrecer una lectura limpia y libre de algoritmos molestos.
Ahora, apostar de forma activa por un eReader frente a las aplicaciones habituales representa la alternativa perfecta para recuperar el control de nuestro tiempo en vacaciones y saborear el verano con la calma que siempre habíamos buscado.
