Una niña de siete años mandó una carta a la marca de juguetes Lego pidiendo que se fabricasen más figuras de Lego «chica» realizando actividades lúdicas, y no sólo sentadas en casa, cuidando a los niños o de compras.
Parece que las míticas figuras de Lego no se han adaptado a nuestros tiempos y siguen mostrando una imagen de la mujer anticuada, haciendo crecer este estereotipo entre los más pequeños. Mientras las figuras de Lego masculinas realizan todo tipo de actividades y empleos, las femeninas van de compras, cocinan y duermen.
La curiosa carta muestra cómo incluso la inocente visión de un niño se percata de la gran diferencia que muchos parecen querer introducir entre hombres y mujeres.
Esperemos que esta carta ayude a muchos a abrir los ojos y a ver el mundo desde una visión más abierta, moderna y de igualdad.