Dyson ha llevado su obsesión por la tecnología hasta el baño con el lanzamiento de Dyson CameraJet, un cepillo de dientes eléctrico que incorpora una cámara, inteligencia artificial e irrigación interdental para detectar los espacios entre los dientes y lanzar un chorro de enjuague justo donde hace falta. El dispositivo, que llega al mercado por 479 euros, presenta diferentes funciones que hasta ahora requerían distintos pasos dentro de la rutina de higiene bucodental.
El nuevo producto es fruto de seis años de desarrollo y responde a una de las cuestiones que Dyson ha estudiado durante años en torno al cuidado dental, cómo conseguir que las zonas que suelen quedar olvidadas durante el cepillado reciban también la atención necesaria. Para hacerlo, el CameraJet incorpora una cámara macro de 100.000 píxeles capaz de analizar 28 imágenes por segundo y un sistema de aprendizaje automático entrenado con 470.000 imágenes dentales.
La cámara se encuentra integrada en el propio cabezal y permite al dispositivo localizar los espacios interdentales mientras el usuario se cepilla. Cuando identifica uno, el sistema puede activar la irrigación y dirigir hacia esa zona un chorro de enjuague bucal o agua, de forma que el usuario no tiene que detener el cepillado para ocuparse de esa parte de la boca.
Un cepillo que también hace de irrigador
El CameraJet reúne en un solo dispositivo el cepillado sónico y la limpieza interdental, con un depósito de 12,5 mililitros que incorpora un sistema diseñado para mantener el suministro de líquido incluso cuando el cepillo se utiliza en distintas posiciones. La base permite volver a llenar el depósito en unos tres segundos y también funciona como soporte y estación de carga.
Dyson ha trabajado además con el movimiento de las cerdas para evitar que queden bloqueadas cuando el usuario ejerce demasiada presión sobre los dientes. La denominada oscilación sónica variable modifica el ángulo del movimiento durante el cepillado para mantener las cerdas activas, mientras que el cabezal tiene cerdas interiores más firmes con otras exteriores más suaves destinadas a la zona de las encías.
La cámara también se conecta con la aplicación MyDyson, desde la que el usuario puede ver el cepillado en directo, consultar mapa de cobertura y recibir indicaciones sobre las zonas que ha podido pasar por alto. La aplicación permite además ajustar la intensidad del cepillado y elegir entre el funcionamiento automático o manual de irrigador.
La cámara que mira dentro de la boca
Hay que decir que, tener una cámara en un cepillo de dientes plantea una pregunta bastante evidente sobre qué ocurre con las imágenes que capta. Dyson asegura que las imágenes no se almacenan en el dispositivo, el teléfono ni la nube y que la cámara solo permanece activa cuando el usuario utiliza la visualización en directo o cuando entra en funcionamiento la irrigación automática. Un LED blanco indica cuándo está encendida.
Además, la compañía también ha tenido que adaptar otros elementos del producto para que todo este sistema funcione, como por ejemplo que el CameraJet utiliza una pasta de dientes y un enjuague bucal desarrollados para trabajar con la cámara y evitar que la espuma dificulte la visión de sensor, de modo que el dispositivo llega acompañado de sus propios consumibles.
¿479 euros para lavarse los dientes?
El precio es, sin duda, uno de los elementos que más llama la atención del nuevo producto. Dyson CameraJet está disponible desde el 1 de septiembre por 479 euros y se comercializa en los acabados Ceramic Ultra Blue y Ceramic Pink.
Con este lanzamiento, Dyson amplía su presencia en el cuidado personal y lleva al terreno de la higiene bucodental motores, sensores, software e inteligencia artificial que hasta ahora asociábamos a otras categorías de productos de la compañía. El resultado es un cepillo pensado para detectar dónde se necesita actuar y hacerlo en el mismo momento del cepillado, aunque para incorporarlo al baño habrá que asumir un precio que lo coloca en la parte alta del mercado.





