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El retorno a la oficina en WPP desata una revuelta interna: ¿qué pasa con el teletrabajo?

Informes publicados en 2024 señalan que las políticas de regreso a la oficina no solo reducen la productividad, sino que también incrementan el riesgo de pérdida de talento y disminuyen el compromiso de los empleados.

WPP

ESCRITO PORHelen Bustos

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El teletrabajo, esa flexibilidad laboral conquistada durante los años más duros de la pandemia, entraba en jaque hace menos de una semana para los trabajadores de WPP, la mayor red de agencias del mundo. El anuncio de esta nueva políticas (los empleados deberían volver a la oficina al menos cuatro días a la semana a partir de abril de 2025), ha desatado una tormenta interna en el grupo. Y es que lo que podría haber sido una medida sin más para WPP, se ha convertido en un caso global de debate sobre el futuro del teletrabajo.

Los empleados de WPP abren una petición en Change.org

Bajo el nombre «Concerned WPP Employees«, un grupo de empleados anónimos ha lanzado una petición en la plataforma Change.org para pedir al CEO de WPP, Mark Read, que revoque la medida. Con casi 7.000 firmas obtenidas, la iniciativa ha recogido las voces críticas que clasifican la decisión como un paso atrás en la conciliación laboral y personal. Aunque es preciso destacar que en WPP hay unos 100.000 empleados.

Uno de los comentarios más destacados dentro de la petición señala el impacto desproporcionado de estas políticas en las mujeres, especialmente en madres de niños pequeños. «El teletrabajo hacía más manejable la situación. Sin él, muchas tendrán que reducir su jornada o dejar sus empleos», expresó una firmante.

Y es que la medida viene de la creencia de Mark Read de que mayores niveles de asistencia a la oficina están asociados con una mejor implicación de los empleados, con una mayor satisfacción de los clientes, y, por tanto, con un rendimiento financiero más sólido. Además, indicó que habrá excepciones para quienes tengan responsabilidades de cuidado, problemas de salud u otras circunstancias personales.

Por otro lado, un portavoz de WPP quiso responder a la petición indicando que: «sabemos que no será una medida popular para todos, pero creemos que es lo correcto para los intereses a largo plazo de la empresa».

La otra cara de los datos negativos sobre el teletrabajo

Sin embargo, la decisión de WPP llega en un contexto donde los estudios recientes parecen contradecir estas afirmaciones. Informes publicados en 2024 señalan que las políticas de regreso a la oficina no solo reducen la productividad, sino que también incrementan el riesgo de pérdida de talento y disminuyen el compromiso de los empleados.

Y es que mientras muchas empresas han abrazado modelos híbridos híbridos o totalmente remotos, WPP apuesta por una estrategia más tradicional. Este choque no solo refleja una lucha generacional, sino también una tensión entre modelos de trabajo innovadores y estructuras más rígidas.

¿Es la vuelta a la oficina de WPP un paso atrás?

En la era post-COVID, donde la flexibilidad laboral se ha convertido en un valor clave, WPP enfrenta un delicado equilibrio. Por un lado, busca satisfacer las expectativas de los clientes que también están retornando a dinámicas presenciales. Por otro, corre el riesgo de alienar a una fuerza laboral que ha demostrado ser igual de eficiente (si no más) trabajando desde casa.

El debate sobre el teletrabajo en WPP es un reflejo de un dilema más amplio que afecta a muchas empresas globales. ¿Es el regreso a la oficina una necesidad para mantener la cohesión y los resultados, o un anacronismo que pone en peligro el bienestar de los empleados y su retención? Lo único claro es que, en este caso, el futuro del trabajo está lejos de resolverse.

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