Para ello ha lanzado un proyecto que prevé imponer mayores restricciones a las comunicaciones comerciales de los bancos, tanto los ya presentes en el mercado como los nuevos competidores, en redes sociales, televisión y radio.
De esta manera, según informa Expansión, además de comunicar al Banco de España a través de un documento la emisión de su primer anuncio, deberá recoger en el mismo una política de comunicación comercial en la que se aclare quién se encargará de supervisar que se cumpla la norma.
Asimismo, se someterá a las entidades a un examen constante para asegurar la adecuación a la normativa y se contemplan sanciones para quienes no lo hagan.
Entre las nuevas medidas se encuentra la obligatoriedad de mantener la letra pequeña de los anuncios de forma fija en pantalla y legible durante al menos 3 segundos, informando a los usuarios de la naturaleza del producto o productos que se promocionen, así como otra información de importancia como los tipos de interés nominales, la tasa anual equivalente, las comisiones y la dirección de internet en la que pueden ampliar los datos aportados.
Además, se obligará a las entidades a dar la posibilidad a los ciudadanos de acudir a una oficina para ser asesorado de forma presencial.
Para llevar a cabo esta labor de supervisión, el Banco de España cuenta con la ayuda de Infoadex que el pasado año se convirtió en partner del organismo encargado de la búsqueda y captación de la publicidad bancaria para evaluar la adecuación de los anuncios del sector a la normativa.