Varios parlamentarios europeos expresaron públicamente su apoyo a la autorregulación publicitaria de los medios de comunicación. De hecho, Paul Rübig, europarlamentario austriaco, se mostró partidario de permitir la publicidad de cualquier producto o servicio legal, evitando en estos casos cualquier tipo de restricción gubernamental sobre los mensajes publicitarios. Rübig argumentó que ese valor añadido de la publicidad resulta determinante para la competitividad y la independencia de los medios.
Según informa MediosyMarketing.com, los representantes de los medios de comunicación privados destacaron la importancia de la publicidad como fuente esencial de ingresos para que el sector pueda seguir aportando contenidos de calidad y mantener su independencia, pluralismo y diversidad.
Las asociaciones de medios pidieron a políticos y legisladores un marco normativo flexible, y recordaron que «la autorregulación ha demostrado ser un modelo responsable y sostenible para la industria publicitaria» y añadieron que, en las actuales circunstancias económicas, «la publicidad puede desempeñar un importante papel para la innovación, el desarrollo y la competitividad del continente».