La Asociación de revistas Ari ha denunciado el pirateo que se ha creado estos días con la revista ¡HOLA! después de publicar su última edición. Esta semana, la conocida revista de celebridades sacó su edición en exclusiva de la esperada boda de Tamara Falcó e Iñigo Onieva, un evento que creaba gran expectación desde meses atrás entre las personas.
Si bien se trata de un hecho que varios medios de comunicación querían cubrir, lo cierto es que la revista ¡HOLA! era la única que tenía los derechos de comunicación en exclusiva.
La asociación subraya que los derechos de propiedad, la inversión y el trabajo de los profesionales se han visto vulnerados «con una magnitud sin precedentes». En esta ocasión, fue a través de WhatsApp donde se llevó a cabo una circulación de la edición completa de la revista en formato PDF entre miles de usuarios «sin ningún tipo de control por parte del equipo interno de la aplicación de mensajería».
Ari reclama a Meta por «poner en peligro el futuro de la industria editorial»
La Asociación de revistas ha reclamado directamente a Meta, al ser esta la encargada de la aplicación en la que se difundió de manera ilegal el contenido en exclusiva. Piden que ponga fin de manera inmediata a la distribución del mismo, así como, las medidas necesarias y oportunas para poder brindar solución a esta problemática que semana tras semana logra afectar a diferentes periódicos, revistas y novedades editoriales, atentando contra los derechos de propiedad intelectual de los empleados de los medios de comunicación.
Tal y como señalan los artículos 270 y 271 del Código Penal, la piratería de contenidos editoriales se presenta como una actividad ilegal y se ven constituida como un delito. Siendo partícipes de esto, tanto las personas que distribuyen el contenido por primera vez, como aquellas que lo reciben y los vuelve a reenviar. Se entiende que enviar este tipo de contenido tanto por Whatsapp como por cualquier otra plataforma perjudica directamente a las editoriales y mantiene las mismas características que un robo en toda regla. Por su lado, el delito contra la propiedad intelectual puede llegar a ser sancionado con penas de prisión de entre seis meses y cuatro años, incluyendo multas y la obligación de los implicados de reparar los daños causados.





