La facturación emanada de las suscripciones a las plataformas de vídeos en streaming escupió dinero a borbotones en el transcurso del último año. En 2025 los ingresos vinculados a tales suscripciones rebasaron por primera vez la barrera de los 150.000 millones de dólares en todo el mundo, según un reciente informe de Ampere.
Estamos además ante un importante hito al que seguirán probablemente más cifras de récord. En 2030 la facturación procedente de las suscripciones a las plataformas de vídeo en streaming podría dispararse un 29% hasta los 202.000 millones de dólares en un momento en el que Netflix y compañía están cada vez más enfocados al aumento de sus tarifas (y no tanto en el número de suscriptores) y están dando además fuelle a los planes con publicidad.
«Aunque la expansión internacional continúa siendo un importante motor de crecimiento para el mercado del streaming, las plataformas adscritas a este sector están centradas cada vez más en la monetización a través de las subidas de precio y el lanzamiento de planes financiados mediante la publicidad, especialmente en los mercados más maduros», subraya Ampere en su estudio. «A medida que se estabiliza el número de suscriptores que se benefician de las plataformas de vídeo en streaming, los modelos híbridos con publicidad desempeñan un rol cada vez más importante en el crecimiento los ingresos», añaden los autores del informe.
La facturación de las plataformas de vídeo en streaming evolucionará favorablemente en los años venideros
Durante el año pasado la facturación global de las plataformas de vídeo en streaming procedente de las suscripciones pegó un brinco del 14% hasta los 157.100 millones de dólares, una cifra que triplica los 50.000 millones de dólares facturados en 2020. A tan importante crecimiento han contribuido la expansión internacional de las plataformas de vídeo en streaming, el lanzamiento de planes con publicidad y el incremento continuado de las tarifas en este sector.
Sumando los ingresos derivados de la publicidad, las plataformas de vídeo en streaming generaron a escala global una facturación de 177.000 millones de dólares en 2025. De esta cifra global aproximadamente 20.000 millones de dólares echaron anclas en la publicidad. En los últimos cinco años los ingresos emanados de la publicidad han pegado notablemente el estirón. Y si en 2020 menos del 5% de los ingresos de las plataformas de vídeo en streaming procedía de la publicidad, en 2025 esta proporción se disparó hasta el 28%.
Ampere calcula que en 2030 los ingresos anuales directamente emparentados con la publicidad de las plataformas de vídeo en streaming podrían alcanzar una cifra de 42.000 millones de dólares.
En 2025 Estados Unidos se erigió en el mercado que más contribuyó a la facturación derivada de las suscripciones en el mercado global del vídeo en streaming. Y dentro del mercado estadounidense Netflix fue el «player» que más ingresos generó en 2025 (un 14% más con respecto al año anterior) en buena medida gracias a las subidas de precio aplicadas a principios de año.





