‘No les regales una Yeti’ es el eslogan del nuevo anuncio navideño que ha sacado la firma Yeti, mejor conocida por fabricar productos duraderos para actividades al aire libre, especialmente neveras portátiles, termos, vasos y más, junto a la agencia Wieden+Kennedy Portland. La campaña pretende llegar al espectador mostrando todos los planes y escapadas que el consumidor puede vivir en compañía de estos productos.
Daniel Wolfe y Jess Kohl, directores de Love Song, han liderado el cortometraje muestra al espectador una nevera de la marca Yeti con una cinta para regalo, que se cae desde la parte de atrás de un camión. La conductora se adentra en una ensoñación al regalar esta nevera, en la que una voz en off va enumerando todas las molestias, inconvenientes y caos que podrían acompañar una vida «outdoor» para la que están destinados estos productos.
Porque si regalas una Yeti, te expones a arena metida en lugares imposibles, quemaduras, rasguños, cejas que tardan en crecer. Pero también a una sensación de emoción, de libertad, y de naturaleza completamente inigualable.
Yeti: el riesgo como parte de la emoción
Ryan Bingham, cantante y compositor ganador de un Óscar y un Grammy, narra en voz grave la cinta, dando advertencias y exponiendo el producto de Yeti como un regalo que incita a que su dueño se meta en problemas.
Con todas estas ideas en mente, la mujer se entrega al caos y decide volver a por la nevera Yeti asumiendo el riesgo como parte de la emoción. El spot navideño sugiere que aceptar la incertidumbre es parte esencial del atractivo de la marca, incluso si implica superar algunos obstáculos en el camino.
