La relación de la generación Z con las marcas de bebidas está cambiando, y ahora, ser conocido ya no garantiza relevancia. Según el estudio Relevance Pulse. Beverages 2026, elaborado por la consultora Mazinn, Coca-Cola y Aquarius encabezan el ranking de marcas más relevantes entre los jóvenes, por delante de Estrella Galicia, Nestea y Fanta.
El informe, basado en 450 encuestas a jóvenes de entre 18 y 30 años en toda España, revela que el sabor (65,3%) y el precio (57,5%) son los factores clave para elegir bebidas sin alcohol. Además, solo 2 de cada 10 jóvenes considera el alcohol una parte natural de su ocio, y un 40% afirma que no la necesita para disfrutar, reflejando un cambio cultural hacia un consumo más puntual, consciente y social.

Coca-Cola, líder de relevancia cultural
Coca-Cola se sitúa en primera posición con una puntuación de 7,78 sobre 10, seguida de Aquarius (6,68), Nestea (6,53), Estrella Galicia (6,38) y Fanta (6,22). Según Mazinn, muchas marcas todavía tienen dificultades para conectar con la cultura y expectativas de los jóvenes, quedando concentradas en las puntuaciones más bajas (3,5-4 puntos).
El estudio refleja que el consumo de alcohol se vincula más a entornos sociales que al ocio habitual, mientras que refrescos, aguas y bebidas energéticas superan sistemáticamente a las bebidas alcohólicas en valoración entre la generación Z. Esto evidencia que la nueva relación con el alcohol prioriza experiencias puntuales y simbólicas, dejando de ser un elemento central del ocio juvenil.
Sabor, precio y cultura marcan la elección
Más allá de la categoría, los jóvenes valoran también otros factores como pocas calorías, envase atractivo, ingredientes naturales y compatibilidad con su estilo de vida. Para las marcas, el reto ya no queda en solo innovar producto, sino integrarse en la conversación cultural y formar parte de los momentos reales de consumo de los jóvenes, construyendo relevancia en su día a día.
El informe de Mazinn evidencia que la relevancia de las marcas entre la generación Z se gana en la práctica, no solo en la mente del consumidor, dejando claro que la conexión cultural y emocional seguirá siendo un pilar fundamental para liderar el mercado de bebidas en los próximos años.





