La marca de lencería moldeadora Skims ha granjeado múltiples alegrías (y millones) a las «socialité» estadounidense Kim Kardashian, que se dispone a expandir su emporio con la primera línea masculina de la firma.
Para presentar en sociedad la primera línea masculina de Skims, que está integrada por camisetas, calzoncillos y calcetines, la protagonista del «reality show» Las Kardashian ha decidido colgarse del brazo del futbolista brasileño Neymar Jr., el jugador de Liga Nacional de Fútbol (NFL) de Estados Unidos Nick Bosa y la estrella de la NBA Shai Gilgeous-Alexander.
Los tres deportistas acaparan todos los focos en el nuevo spot de Skims, donde lucen calzoncillos y camisetas de colores neutros. «Everybody is wearing Skims» (Todo el mundo lleva Skims) es el lema (atinadísimo) del nuevo anuncio de la firma de Kim Kardashian.
Skims ha decidido incursionar en el ramo de la ropa interior masculina apoyándose en un dato en modo alguno baladí: la querencia de los hombres por sus prendas. Y es que cada vez más hombres tienen a bien comprar los productos de Skims. No en vano, los hombres constituyen hoy por hoy el 10% de la clientela de la marca de Kim Kardashian.
«Skims ha terminado evolucionando para convertirse en una marca que puede proporcionar confort a todas las audiencias y no solo a las mujeres», subraya Kim Kardashian, fundadora y directora creativa de Skims.
La nueva línea masculina de Skims, con la que la marca irrumpe en el lucrativo mercado de la ropa masculina (valorado en 111.000 millones de dólares), estará integrada por tres colecciones (Cotton, Stretch y Sport) y procurará cobijo a todo tipo de productos, desde prendas confortables enfocadas al día a día pasando por ropa deportiva de alto rendimiento.
Cofundada por Kim Kardashian y Jens Grede, Skims comercializa lencería y fajas moldeadoras desde 2019 y la marca está actualmente valorada en 4.000 millones de dólares.
Al igual que la línea femenina de Skims nació con la vocación de redefinir el confort femenino, la primera línea masculina de la firma nace con idéntico objetivo y «aspira a enarbolar la bandera de la disrupción inaugurando nuevas categorías para la próxima generación de consumidores», enfatiza Grede.
