Sobre las personas con discapacidad planean tristemente muchos estereotipos que terminan deviniendo a menudo en una suerte de corsé que pone inevitablemente palos en las ruedas a la inclusión. Por esta razón, y para echar abajo corrosivos clichés, la Fundación Juan XXIII ha lanzado con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad la campaña «Libres de estereotipos».
Permeada de una gruesa pátina de optimismo, la nueva campaña de la Fundación Juan XXIII, que trabaja especialmente con personas con discapacidad intelectual y/o enfermedad mental, es un canto a la libertad que anima a las personas con discapacidad a ser quienes quieran ser y a hacer lo que les guste sin ser juzgadas ni juzgar, sin etiquetas y con una actitud abierta ante la vida.
Desde el color y el optimismo más jubiloso, la campaña pone en valor la parte más humana y vitalista de la discapacidad con el último objetivo de crear una sociedad más justa e inclusiva, visibilizando no solo a las personas con discapacidad, sino transformando también la percepción social sobre ellas.
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La compañía, que incluye un spot rebosante de jovialidad, está protagonizada por cuatro integrantes de la Fundación Juan XXIII que se expresan tal y como son, con sus pasiones y aficiones. En la campaña hay cabida para una mujer empoderada que rezuma confianza y seguridad en sí misma, un apasionado del rock que se siente pleno y auténtico gracias a la música, un trabajador que desempeña un rol de responsabilidad destacando que el talento no tiene barreras, y una joven aficionada al boxeo que demuestra que la discapacidad no limita sus sueños. Juntos los protagonistas de la campaña inspiran tanto a las personas con discapacidad como a la sociedad en general a mirar más allá y abrazar la diversidad como fuente de riqueza.
«Esta campaña puede ser abrazada por cualquier persona, porque los estereotipos no afectan solo a las personas con discapacidad, sino a muchas otras. Por eso es una campaña profundamente inclusiva, ya que transmite un mensaje que puede ser comprendido y compartido por todas las personas. La inclusión y la libertad van de la mano, porque todos tenemos derecho a ser quienes somos sin ser juzgados. Por eso, invitamos a la sociedad a mirar más allá de las etiquetas y a valorar la diversidad como un valor en sí mismo», explica Nuria Prieto, responsable de comunicación de Fundación Juan XXIII.





