líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Agencias de marketing

La facilidad de comprar online

La ansiedad provocada por la COVID-19 puede inducir a comprar compulsivamente

El experto en neurociencia Antonio Ruiz explica la relación del estrés que ha traído la pandemia con los trastornos de adicción a las compras

ansiedad

Las restricciones a la movilidad, las secuelas psicológicas del confinamiento y los nuevos hábitos de consumo que ha traído la Covid-19 son los ingredientes perfectos para un cóctel emocional que podría ser realmente perjudicial. El experto en Neurociencia Aplicada e Integración Biotecnológica Antonio Ruiz ha analizado para la agencia DmDima las posibilidades de una tendencia de adicción a las compras como consecuencia de la pandemia.

El auge del comercio online y el aumento del tiempo que pasamos en casa son dos factores clave que han propiciado un escenario idóneo para que las marcas y comercios bombardeen a los consumidores con ofertas y promociones “demasiado atractivas” y difíciles de rechazar. Todo ello, sumado a la proximidad de dos fechas clave para las compras y al estrés e incertidumbre que nos provoca la elección de regalos y el futuro económico puede desconcertarnos por completo a la hora de consumir.

Cuando visualizamos un producto interesante, por cualquier motivo para cualquiera de nosotros, se activa el núcleo accumbens. Esta zona está relacionada, por ejemplo, con los circuitos de recompensa en el consumo de algunas drogas, como la cocaína, es el núcleo del placer que se activa y nos mitiga la ansiedad real o percibida, sobre todo en ciertos tipos de personas. Luego entra en juego la sensación de daño o de pérdida cuando pagamos, partida en la que juegan otras áreas: la ínsula y la córtex pre-frontal”, indica Ruiz.

En este contexto, las dificultades y presiones que obstaculizan un consumo responsable se van agravando cada vez más. Además, el experto señala que la implantación del comercio online nos desliga del sentimiento de preocupación por el gasto porque al usar herramientas de pago virtual como la tarjeta “no vemos físicamente el dinero que perdemos”.

“Consumidores, empresas y marcas deben aplicar, ahora, el grado máximo de responsabilidad social, ya que el problema de salud real por el coronavirus no se puede ver agravado por otros como el trastorno por compras compulsivas”, concluye el especialista.

Coca-Cola vs Pepsi: la increíble historia de la guerra de los refrescos de colaAnteriorSigueinte"Llámalo Cáncer", de la AECC y Arena Madrid, es reconocida como Mejor Campaña de Divulgación en Prevención Médica por Constantes y Vitales

Noticias recomendadas