El informe de Spencer Stuart, que puso bajo la lupa el cargo de CMO en las 100 empresas que más invierten en publicidad al otro lado del charco, pone asimismo otro inquietante dato sobre la mesa: sólo 34 de los directores de marketing evaluados en el contexto de la investigación son mujeres. En 2017 esta cifra era, no obstante, aún menor (28).
Es motivo asimismo de preocupación otro dato: que sólo 9 de los directores de marketing puestos bajo los focos en el informe están adscritos a minorías (frente a los 11 de 2017).
En 2018 el universo empresarial fue testigo, por otra parte, de un fuerte incremento en el número de CMOs que se estrenaban en este cargo por primera vez (un 89% frente al 57% de 2017).
El CMO, un cargo mal avenido con las mujeres y las minorías
Adicionalmente 13 CMOs fueron protagonistas de ascensos llevados a cabo de manera interna. En 2017 sólo 10 directores de marketing fueron objeto de promociones internas.
El puesto de CMO está cada vez más a merced de los cambios y asume, no en vano, cada vez más responsabilidades (a la hora de dar alas a la facturación, la “customer experience” y la personalización).
Está podría ser la razón por la que los directores de marketing, aguijoneados de manera constante por desafíos procedentes de todos los flancos, aguantan cada vez menos tiempo en el cargo.
Bastante más oportunidades de quedarse apoltronados en sus respectivos sillones tienen los CEOs, cuya esperanza media de vida en el cargo es de 88,4 meses, y los directores de finanzas, que logran aguantar en su puesto un promedio de 63 meses.