En la campaña, bautizada con el nombre de «I’m Amazing», McDonald’s ha retado a los niños a dibujar y a crear su restaurante ideal.
Tras reconciliarse con las musas y dar rienda suelta a su imaginación, los niños han subido sus obras de arte a un «microsite», donde los usuarios han tenido la posibilidad de votar y compartir sus dibujos favoritos a través de varias redes sociales durante un periodo de 11 semanas.
Los 20 diseños más populares han sido seleccionados ya por la famosa cadena de comida rápida para crear un nuevo McDonald’s y han sido vendidos en una subasta generando 64.500 dólares en ingresos que serán destinados a causas benéficas. Y es que las ideas de “esos locos bajitos” valen a veces su peso en oro, ¿no les parece?