Es pequeño, no tiene puertas y es totalmente eléctrico: el My Ami Buggy es un vehículo que está desarrollado con la ciudad como foco. Citroën lo ha lanzado con una serie muy limitada de 50 unidades como versión todoterreno. No obstante, nada más anunciarse su salida, el 21 de junio, el modelo se agotó, tan solo después de 18 minutos.
Como parte de una campaña digital fuera del hogar que Buzzman ha creado para Citroën, los creativos ahora apuntan al jefe de Tesla, Elon Musk. Ni siquiera una fortuna como la del magnate es suficiente para conseguir este vehículo tan exclusivo: al menos, ese es el mensaje de la campaña.
Citroën reta a Elon Musk en esta campaña de exterior
La agencia de publicidad Buzzman ha utilizado la estrategia de preventa, que el propio Musk ha utilizado a menudo para comercializar sus primeros modelos de Tesla, pero con un guiño. «Lo siento Elon, la única manera de conseguir uno es comprándonos» o «Lo siento, Elon, probablemente te instalarás en Marte antes de conseguirlo» son algunos de los mensajes de los carteles de los creativos parisinos.
La imagen de Musk como el hombre más rico del mundo se contrarresta con esta descarada frase: «Lo siento Elon, al menos hay algo que no se puede comprar«. Con esta última hacen referencia, por supuesto, a la compra de Twitter por parte del dueño de Tesla y de SpaceX, que parece que avanza pero que, en cualquier momento, puede sorprender con nuevas noticias.
Esta comunicación DOOH está en marcha en París y Cannes desde el 21 de junio y en la prensa francesa desde el 23 de junio. Los responsables de la realización creativa de Buzzman son el presidente y director creativo ejecutivo Georges Mohammed-Chérif, el director artístico Philippe Boucheron, el vicepresidente Thomas Granger y el director general Julien Levilain.
Tal y como apuntan desde Citroën, lo especial de este coche es que los compradores tienen la oportunidad de personalizar su propio vehículo y recibir una placa exclusiva y numerada.
