La inteligencia artificial (IA) es portadora de múltiples promesas, pero alberga también en sus entrañas una vasta miríada de peligros que pueden terminar dinamitando la reputación de las marcas (si éstas no andan con pies de plomo).
De acuerdo con un reciente informe de Global Risk Advisory Council, hacer un mal uso de la IA es actualmente la mayor amenaza en clave reputacional para las marcas (por delante de tener que lidiar con acusaciones de lacerar el bienestar mental, emocional y físico de los niños o afrontar las controversias emanadas del conflicto armado actualmente en curso en Irán).
Los resultados de esta investigación emergen a la superficie poco después de que destacadas figuras de la industria de la IA advirtieran de los peligros solapados a una tecnología que, si cayera en malas manos, podría poner en jaque a la humanidad y abocara quizás a la extinción.
Global Risk Advisory Council, en cuyo informe tomaron parte 150 expertos en asuntos públicos, asegura que el riesgo reputacional que entraña potencialmente un mal uso de la IA no es nuevo ni mucho menos y lleva colándose repetidamente en su investigación desde su primera edición en abril de 2025.
Sí es nueva, no obstante, la inclusión de en ese informe de una recomendación que insta a los líderes empresariales a «adoptar medidas de manera inmediata para mitigar el daño que la IA podría infligir a largo plazo a las marcas» en un momento en el que esta tecnología ha terminado convirtiéndose en «una clara amenaza para confianza de la ciudadanía en muchas empresas».
Los riesgos reputacionales asociados a la IA obligan a las empresas a tomar medidas de naturaleza preventiva
«A medida que la IA se implanta rápidamente para dar alas a la productividad, hemos observado de forma paralela una merma en la confianza de la gente en esta tecnología, lo cual no hace sino de poner de relieve la necesidad de que las empresas adopten medidas con urgencia para proteger sus marcas«, explica Isabel Casillas Guzmán, presidenta de Global Risk Advisory Council. «En este contexto el uso de la IA, sobre todo cuando peca de excesivo, puede dañar rápidamente la reputación de las marcas de cara a sus clientes, inversores y otros ‘stakeholders’, por lo que es esencial que las empresas pongan en marcha tácticas preventivas ahora mismo», apostilla Casillas Guzmán.
The Global Situation Room, la empresa de relaciones públicas parapetada tras Global Risk Advisory Council y el informe elaborado por este organismo, hace hincapié en que algunas medidas de naturaleza preventiva pasan por erradicar o reducir el uso de contenido generado con IA y apostar por las personas de carne y hueso en la atención al cliente..
Aun cuando sobre la IA sobrevuela la promesa de una gran eficiencia en clave organizacional, esta tecnología ha acelerado igualmente la preocupación por eventuales problemas de seguridad, hackeos y fraudes. Esta tecnología podría dinamitar asimismo la privacidad, provocar un hondo impacto laboral en las empresas (presumiblemente en forma de recortes) y arrastrar a las compañías a los tribunales para tener que bregar allí con demandas vinculadas a los daños propiciados en el mundo real por la IA.
Otras amenazas reputacionales que se ciernen actualmente sobre las empresas son poner en riesgo el bienestar mental, emocional y físico de los niños y dejar expuesta información potencialmente sensible del cliente.
Apoyarse en comportamientos ilegales o poco éticos para lucrarse en el plano estratégico y financiero y tomar malas decisiones estratégicas u operativas que puedan eventualmente torpedear la posición de las empresas completan el Top 5 de amenazas reputacionales para las marcas, de acuerdo con el informe de Global Risk Advisory Council.
En la anterior edición del estudio de Global Risk Advisory Council, que data de julio de este año, las principales amenazas reputacionales para las empresas estaban directamente emparentadas con los problemas en la cadena de suministro, la polarización política y la guerra en Irán. Sin embargo, tres meses después las tensiones geopolíticas parecen haberse aliviado para poner en primerísimo plazo las amenazas nacidas de las entrañas de la IA, que han acaparado, no en vano, múltiples titulares en los últimos meses.





