El auge de la IA y de la automatización emanada de esta tecnología ha metido a muchos el miedo en el cuerpo en la industria de los medios y del streaming, cuyos profesionales temen quedarse compuestos y sin trabajo por culpa de la tecnología más pujante del momento. Sin embargo, ¿está de verdad la IA destruyendo empleos en este ámbito de actividad o simplemente los está transformando?
Un reciente informe internacional de la consultora Roland Berger pone de manifiesto que la transformación laboral propiciada por la IA en la industria de los medios y el streaming está siendo bastante menos disruptiva de lo que se anticipaba a bote pronto.
Las conclusiones de la investigación llevada a cabo por Roland Berger, que se elaboró colocando bajo más de tres millones de ofertas de trabajo en la plataforma Talent Neuron, desmienten la narrativa apocalíptica que emerge habitualmente a la superficie cuando se habla del impacto de la IA en el mercado laboral.
El estudio de Roland Berger concluye que, si bien la industria de los medios y el streaming está actualmente a merced de una notable transformación en el plano laboral, no está sufriendo el éxodo masivo de trabajadores que profetizaban a priori las voces más agoreras.
La IA no está reemplazando roles en la industria de los medios, sino que los está transformando
En el informe se trata de responder a la pregunta (en modo alguno baladí) de qué tareas son realmente susceptibles de ser reemplazadas por la IA en el ámbito de los medios y el streaming. Y la respuesta es que esa proporción de tareas no es tan abultada como cabría esperar en un principio. Incluso en los roles más afectados por la IA el potencial de automatización no va más allá del 23%, por lo que más del 75% de las tareas siguen siendo asumidas por personas de carne y hueso.
«El debate de corte apocalíptico se queda a todas luces corto», subraya Fabian Huhle, Senior Partner de Roland Berger. Y es que, si bien la IA está asumiendo algunas tareas específicas, no reemplaza puestos de trabajo al 100%. «A lo que estamos asistiendo es a una concentración y desplazamiento de tareas y no a la destrucción de perfiles profesionales», añade Huhle.
«La automatización está asumiendo tareas concretas, pero no remplazando roles», insiste Huhle. La IA se muestra particularmente eficaz en la ejecución de procesos estandarizados, repetitivos y de naturaleza «data-driven». Sin embargo, en otro tipo de tareas su impacto es prácticamente nulo. «Todo aquello que requiere conocimiento contextual, creatividad y curación de contenidos está ganando en relevancia porque este tipo de tareas no son susceptibles de ser automatizadas», recalca.
De acuerdo con la investigación de Roland Berger, se está observando un declive en la demanda de roles como los editores de vídeo, los diseñadores gráficos, los marketing managers, los productos y los «copywriters», pero no porque estos puestos de trabajo estén desapareciendo, sino más bien por están cambiando la tareas asociadas a tales empleos. Simultáneamente la demanda de guionistas, directores de artes y especialistas en investigación de mercado está creciendo en la industria de los medios y el streaming. Y la explicación parapetada tras estas dos dinámicas a bote pronto contrapuestas es que los perfiles profesionales en su vertiente más clásica y perfectamente delimitados están cambiando.
La autenticidad humana sigue y seguirá siendo el gran valor diferencial en los medios
«Muchos roles especializados están evolucionando», insisten Huhle. Y es que quienes ejercían otrora única y exclusivamente de editores de vídeo actualmente asumen también tareas adicionales emparentadas con el sonido, los datos y otras disciplinas aledañas.
Para los profesionales de los medios el cambio significa que el trabajo se está tornando en términos generales más intenso. Y aun cuando la automatización alivia la carga asociada a subtareas de naturaleza individual, en el resto de tareas (las que no pueden automatizarse) los humanos de carne y hueso siguen llevando invariablemente las riendas (lo cual aumenta la carga de trabajo).
En su estudio Roland Berger advierte asimismo del peligro de concentrarse en exceso en la eficiencia. «La eficiencia al alza es sólo una parte de la historia. Y la mayor ventaja reside en el hecho de que los profesionales de los medios puedan concentrarse en mayor medida en el diseño creativo y la producción de contenido de calidad», dice Huhle.
Según Roland Berger, la automatización no es tanto una herramienta orientada a los recortes de puestos de trabajo como una oportunidad para redistribuir recursos ya existentes. En el ramo de los medios las empresas bregan asimismo con la presión de invertir en nuevas habilidades mediante programas de formación y «reskilling» y en este nuevo contexto la colaboración interdisciplinar se antoja absolutamente clave para el éxito (que no es deudor en exclusiva de rendir pleitesía a la IA).
Con la vista puesta en el futuro, Roland Berger cree que en el ramo de los medios y el streaming coexistirán formatos los generados mediante IA y contenidos donde la autenticidad humana esté primerísimo plano, aunque serán los segundos los que otorgarán de verdad un valor diferencial a las empresas en este ramo de actividad.





