Esta nueva función se centrará en filtrar anuncios que puedan proporcionar malas experiencias a los usuarios mientras navegan por la web.
Además, esta nueva estrategia de la multinacional estadounidense busca frenar el crecimiento y la participación de las herramientas de bloqueo de terceros, las cuales han crecido de forma importante en los últimos años.
Se estima que tan sólo en los Estados Unidos, el 26% de los usuarios de escritorio tienen instalada una herramienta para bloquear anuncios.
Actualmente, Google paga a Adblock Plus para ser parte de su programa de «anuncios aceptables«, pero al parecer, ahora Google quiere controlar esto para que su negocio de publicad no se vea afectado y así no tengan que depender de un tercero.
Según StatCounter, Chrome tiene casi el 47.5% del mercado de navegadores en Estados Unidos, por lo que Google busca aprovechar esta posición para ser quien dicte las reglas, todo en pro de su negocio más importante: la publicidad.