Un vídeo viral en TikTok ha captado la atención de millones de usuarios en los últimos días, al mostrar lo que parecía ser un teléfono móvil completamente transparente. En las imágenes, grabadas en San Francisco y publicadas por la usuaria @askcatgpt, se ve a una mujer utilizando el dispositivo como si se tratara de un smartphone convencional.
Sin embargo, se ve como el supuesto móvil no tiene pantalla, botones ni ningún tipo de componentes visibles, se ve únicamente un trozo de algún material transparente que la mujer utiliza a modo de Smartphone.
El vídeo, que acumula más de 53 millones de visualizaciones, generó todo tipo de especulaciones en redes sociales: desde un nuevo prototipo secreto de Apple o Samsung hasta una escena sacada de una serie de ciencia ficción como Black Mirror.
La realidad, sin embargo, ha resultado ser completamente distinta. Y es que, el objeto en cuestión no es un dispositivo tecnológico ni mucho menos, sino una simple pieza de acrílico transparente con forma de teléfono llamada «Methaphone».
Según explicó la propia creadora del vídeo en una publicación posterior, el Methaphone fue diseñado como una respuesta simbólica a la adicción a los smartphones. El objetivo es simular la sensación física de tener un teléfono en la mano o el bolsillo, pero sin ninguna funcionalidad. Su creador lo define como una herramienta para ayudar a reducir la dependencia digital, ofreciendo una «coartada» física para intentar estar el menor tiempo posible conectado a través de los smartphones.
Methaphone, el «móvil» transparente que ayuda con la adicción a los smartphones
La idea de este «móvil» transparente ha generado tanto interés que el Methaphone llegó a lanzarse en una campaña de crowdfunding a través de Indiegogo, donde logró recaudar más de 1.100 dólares. El producto, que se vendía por 20 dólares en su versión estándar y 25 en una edición rosa neón está actualmente agotado.
El caso de Methaphone recuerda a otras iniciativas similares como el NoPhone, un proyecto de 2014 financiado en Kickstarter que ofrecía una «alternativa» al smartphone en forma de una simple placa de plástico. Este tipo de productos, aunque claramente carecen de utilidad tecnológica, buscan generar reflexión sobre el uso excesivo de dispositivos móviles y sus efectos en la vida cotidiana.
A pesar del escepticismo que ha despertado en algunos usuarios, el Methaphone ha conseguido poner el foco sobre un problema creciente: la adicción a la tecnología y la necesidad de encontrar nuevas formas de afrontarla, incluso a través de propuestas que, como esta, combinan ironía, diseño y crítica social.





