Hace tan solo unos días Elon Musk interpuso una demanda antimonopolio contra la Federación Mundial de Anunciantes (WFA), la Alianza Global para Medios Responsables (GARM) y varias empresas, incluyendo Unilever y Mars. Ahora, tras las acusaciones de Musk contra el grupo por orquestar un «boicot masivo de anunciantes», la WFA disolvió la coalición de seguridad de marca GARM.
GARM, iniciativa sin fines de lucro creada en 2019 por la Federación Mundial de Anunciantes, tenía como objetivo establecer protocolos, acciones y procesos de control en medios y plataformas, así como abordar el contenido dañino y el discurso de odio en el ecosistema digital. Pero la demanda de Elon Musk comienza a causar estragos, y como detallan desde Business Insider, la WFA informó a sus miembros el pasado jueves, que cerraría la alianza.
De acuerdo a la información del medio, Stephan Loerke, CEO de WFA, escribió en un correo electrónico a los miembros de la asociación que «esta decisión no se tomó a la ligera», pero que GARM es una organización sin fines de lucro con recursos limitados. Además, Loerke destacó que WFA y GARM tienen intención de recurrir a las acusaciones de X ante el tribunal y confiaban en que el resultado «demuestre nuestra total adhesión a las normas de competencia en todas nuestras actividades».
Elon Musk denuncia a los anunciantes por «boicot» contra X
La demanda de X Corp, antes conocida como Twitter, señala que las organizaciones de anunciantes y sus miembros organizaron un boicot contra la plataforma al retener «miles de millones de dólares en ingresos publicitarios». Sostienen que el objetivo era forzar a la red social a cumplir con estándares de seguridad de marca impuestos por GARM, afectando de forma directa las finanzas de la empresa y limitando las opciones de los consumidores.
Linda Yaccarino, directora ejecutiva de X Corp. citó en una carta abierta a los anunciantes un informe del Comité de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos sobre el poder judicial, que destaca que GARM y sus miembros «organizaron directamente boicots y utilizaron otras tácticas indirectas para atacar plataformas, creadores de contenido y organizaciones informativas». Yaccarino También señaló que «este comportamiento es una mancha en una gran industria y no se puede permitir que continúe».
Ahora, tras el anuncio de la disolución de GARM, la directora ejecutiva de X, comentó que «Ningún grupo pequeño debería poder monopolizar lo que se monetiza. Este es un reconocimiento importante y un paso necesario en la dirección correcta. Tengo la esperanza de que esto signifique que se avecina una reforma de todo el ecosistema».





