«Tiny Coffee Shops» se corona con El Sol de Platino, el máximo galardón del Festival El Sol 2026 elegido entre todos los grandes premios de la edición de este año. La campaña, desarrollada por LOLA Madrid para De’Longhi, se coronó con las piezas Casa Eletta, Milan, Magnifica Kissa, Tokyo, La Petite Rivelia y Paris.
Dentro de esta acción, que transforma la pasión por el café en un universo propio, la firma italiana De’Longhi creó «la cafetería más pequeña del mundo», una ambiciosa plataforma global que nació con el objetivo de trasladar el ritual y la sofisticación de las cafeterías de especialidad directamente a la cocina de los consumidores.
La iniciativa, que fue desarrollada junto a la agencia creativa LOLA Madrid y el reconocido miniaturista Simon Weisse, artífice de maquetas para cineastas como Wes Anderson o Wim Wenders, transformaron las máquinas automáticas de café de la marca en diminutas cafeterías inspiradas en algunas de las capitales cafeteras más emblemáticas del mundo.
El proyecto debutó durante la Semana del Diseño de Milán 2026 y presetó cinco detalladas fachadas de caférerías inspiradas en ciudades como París o Tokio. Cada construcción fue instalada sobre modelos «bean-to-cup» de De’Longhi, reforzando visualmente el mensaje central de la campaña: la experiencia barista ya no pertenece exclusivamente a las cafeterías físicas.
Las miniaturas fueron elaboradas artesanalmente durante más de 1.500 horas, utilizando técnicas tradicionales de modelismo cinematográfico para recrear texturas arquitectónicas, desgaste urbano y atmósferas auténticas de cada ciudad.
«Tiny Coffee Shops»: El Sol de Platino 2026
La campaña responde a una realidad del mundo del café, y es que aunque más del 80% del consumo se produce en casa, la percepción de calidad sigue estando asociada al entorno de cafetería. Según datos compartidos por la marca, el 72% de los consumidores continúa considerando que la mejor experiencia cafetera se encuentra fuera del hogar. A través de esta idea, De’Longhi tomó cartas en el asunto para cerrar esa brecha emocional y simbólica, elevando sus máquinas automáticas desde la categoría funcional hacia una propuesta experiencial y aspiracional.
En palabras de Tomás Ostiglia, director creativo ejecutivo de LOLA Madrid, con motivo de la presentación de la campaña: «Nos dimos cuenta de que el lenguaje de diseño de las cafeterías icónicas y las máquinas de De’Longhi compartían la misma precisión y personalidad. Al miniaturizar estas instituciones y colocarlas sobre las máquinas, demostramos que la experiencia del café se puede trasladar literalmente al hogar».
