Historia de las marcas

La versatilidad hecha crema: Nivea, la historia de un clásico ajeno al paso del tiempo

La crema Nivea, cuya fama no ha decaído un ápice con el paso del tiempo, debe su nombre a su color blanco. La denominación Nivea deriva del vocablo «nix, nivis», que significa «nieve blanca» en latín.

Historia Nivea

ESCRITO POREsther Lastra

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Es una crema todoterreno y gracias a su arrebatadora versatilidad lleva encandilando a consumidores de todas las edades desde hace más de 100 años. Hablamos de la emblemática marca Nivea, que salió originalmente del cascarón en 1911, pero cuyos orígenes se remontan en realidad a unos cuantos años antes.

En 1890 el farmacéutico y empresario de origen alemán Oscar Troplowitz tuvo la feliz idea de adquirir el laboratorio que Paul Beiersdorf había fundado en Hamburgo ocho antes, en 1882. Tras formalizar la adquisición de Beiersdorf, Troplowitz comenzó a colaborar de manera muy estrecha con el asesor científico de la compañía a la que acababa de echar el lazo: el reputado dermatólogo Paul Gerson Unna. Y fue precisamente Unna quien informó a Troplowitz del descubrimiento de un innovador emulsionante que respondía a la denominación de Eucerit (algo así como «cera bella» en griego).

Una crema extraordinariamente versátil que fue rápidamente ungida con el éxito

Ese emulsionante, que era en realidad un derivado de la lanolina (un sustancia de origen completamente natural), fue el que haría posible a la postre el nacimiento en 1911 de la que es probablemente la crema más famosa del mundo del mundo: Nivea.

Tan celebérrimo ungüento, cuya fama no ha decaído un ápice con el paso del tiempo, debe su nombre a su característico color blanco. La denominación Nivea deriva del vocablo «nix, nivis», que significa «nieve blanca» en latín.

En la lista de ingredientes de la crema Nivea, cuya simplicidad es quizás su mayor fortaleza, figuran el emulsionante Eucerit (que hace posible la fusión del aceite y el agua), la glicerina, el ácido cítrico y los aceites esenciales de rosa y de lirio del valle que confieren al producto su delicioso e inconfundible aroma.

Aun cuando Nivea ha refinado de manera constantemente su receta en los últimos 114 años para adaptarla a los últimos avances científicos, lo cierto es que los cambios en su receta original han sido más bien nimios desde que el producto comenzara a comercializarse por primera vez en 1911.

El primer cambio verdaderamente significativo en la crema Nivea se produjo apenas 14 años después de su lanzamiento oficial y afectó en realidad a la estética del producto. Los felices años veinte inauguraron una nueva actitud hacia la vida en la que la juventud, el ocio y el deporte fueron colocados en primerísimo plano. Y Nivea decidió adaptarse a los nuevos tiempos reemplazando la ornamentación de inspiración Art Noveau de su primera lata con un nuevo diseño tan sencillo como llamativo. En 1925, hace exactamente un siglo, la marca se enfundó por primera vez el que ha sido su uniforme desde entonces: el emblemática caja azul con el nombre de Nivea en letras de color blanco.

Ya en los años 30, y aupada por su popularidad al alza, Nivea tomó la determinación de expandir su porfolio, la que se incorporaron, entre otros productos, champús, cremas para el afeitado y aceites corporales. La marca teutona era ya por aquel entonces un superventas de dimensiones planetarias gracias en buena medida a su publicidad, que llevaba la rúbrica de Elly Heuss-Knapp, la esposa de Theodor Heuss, el que se convertiría más tarde en el primer presidente de la República Federal Alemana. Elly Heuss-Knapp aprovechó el potencial de los colores azul y blanco de Nivea y los explotó hábilmente en los anuncios de la compañía, donde se abrían paso a menudo balones de playa con los colores de la marca (devenidos con el paso del tiempo en auténticos iconos).

Tras la Segunda Guerra Mundial, y pese a la parquedad de materias primas y de recursos económicos que había por aquel entonces, Nivea terminaría apuntalando su estatus de marca global en los años 50.

La prosperidad de la que vinieron acompañados los años 50 y 60 popularizaron además el turismo y las vacaciones en la playa y en las pistas de esquí cobraron cada vez más protagonismo, algo que Nivea aprovechó para lanzar una vasta panoplia de producto con el foco puesto en la protección solar.

Nivea cuenta actualmente con un porfolio integrado por aproximadamente 500 productos

En los años 70 el «boom» de los supermercados, la abolición de los precios fijos y la aparición de nuevos rivales intensificaron la competencia en el ramo de las cosmética, pero Nivea se defendió con presteza de sus competidores gracias al lanzamiento de la emblemática campaña «Creme de la Creme», que hacía hincapié en la calidad, la eficacia incomparable y la honestidad de sus productos.

Durante los años 80, y sabedora de la confianza del consumidor en sus productos era excepcionalmente elevada en todo el mundo, Nivea amplió una vez más su porfolio con una gama de cosméticos enfocados al «skin care» y también con un bálsamo «after shave» especialmente adaptado a la piel sensible de los hombres.

En la década de los 90 Nivea confirió mayor uniformidad a sus diferentes líneas de productos y, fruto de esta estrategia, emergieron a la superficie submarcas como Deo, Soft, Vital o Bath Care. La estrategia terminó surtiendo efecto y en un lapso de apenas diez años Nivea cuatriplicó sus ventas se convirtió en la marca más importante de su matriz Beiersdorf, a las que están adscritas también importantes firmas como Eucerin, Hansaplast y Liposan.

Actualmente la familia Nivea la componen alrededor de 500 productos que siguen disfrutando de la confianza del consumidor gracias a su acertada amalgama de calidad, tradición y asequibilidad. Y en redes sociales como TikTok la crema de la icónica lata azul sigue conquistando la viralidad más de 100 años después gracias a sus infinitos usos. Y es que la crema Nivea sirve virtualmente para todo, y es tan útil como desmaquillante que como mascarilla capilar o como remedio para las rozaduras.

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