Ayer por la tarde estallaba una bomba (de naturaleza atómica) en el mundo del fútbol con el anuncio del F.C. Barcelona de que el equipo culé y Leo Messi, su buque insignia, emprenderían caminos separados a partir de la próxima temporada.
El Barça adujo «obstáculos económicos y estructurales (normativa de la LaLiga española)» para justificar la salida del club de quien tiene la vitola de ser el mejor futbolista en activo del mundo.
La marcha de Messi ha coincidido además con la entrada en LaLiga del fondo de riesgo CVC. Con la inyección financiera de esta empresa el FC Barcelona habría podido sacar adelante la renovación de Messi, pero el equipo culé lo ha descartado finalmente para no hipotecar, como dice Joan Laporta, presidente del club, los derechos del Barça durante medio siglo.
Con la entrada en escena de CVC LaLiga habría tratado de aquietar al F.C. Barcelona y otros grandes clubes como el Real Madrid, que hace unos meses ponían sobre la mesa la creación de una nueva competición deportiva bautizada con el nombre de Superliga con el último objetivo de llenar sus arcas (hoy bastante magras como consecuencia de la crisis). De hecho, Javier Tebas, presidente de LaLiga, habría comunicado a Laporta que le ayudaría con la renovación de Messi siempre y cuando renunciara a la Superliga. Pero los azulgranas habrían rechazado el ofrecimiento de Tebas.
Tan fenomenal lío ha sido aprovechado la marca de alquiler de vehículos Sixt como fuente de inspiración para un anuncio que dispara con bala contra el equipo blaugrana.
En su perfil en Twitter la marca, siempre al filo de la actualidad, ha publicado un tuit en el que interpela directamente a Laporta: «Joan, si buscas un 10, está en nuestra flota». El mensaje va acompañado de un anuncio que es todo un prodigio desde el punto de vista del «copywriting» y resume muy bien el caos emanado de la controvertida (e inesperada) salida de Messi del Barça: «Sin Lío, firmas, subes al coche, cierras Laporta y Tebas».
