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La necesidad de descansar para recargar las pilas

¿La desconexión (total) es para el verano? Hay ventajas y desventajas

Nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan descansar cada cierto tiempo para volver con las pilas 100% recargadas.

verano¡Agosto ya está aquí! Y con él sólo pensamos en las ansiadas vacaciones y las ganas de dejarlo todo y desconectar al máximo, dejando atrás la rutina diaria. Nuestro cuerpo y mente necesitan descansar cada cierto tiempo para volver con las pilas 100% recargadas.

Pero, ¿qué beneficios y qué contras conlleva la desconexión total en verano? Según, Laura Llobet, psicóloga de mediQuo -el chat médico 24/7 donde consultar directamente con médicos y especialistas de la salud-, "cuando pensamos en vacaciones, la mayoría piensa en todos los beneficios que nos aportan. Pero, ¿es totalmente cierto?". Además de explicar los beneficios que tiene desconectar en verano, la psicóloga de mediQuo ha querido analizar los contras con los que nos podemos encontrar al alejarnos tanto tiempo de la rutina que llevamos marcada durante todo el año.

Beneficios

- Aparecen nuevas ideas. Cuando nuestro cuerpo y sobre todo nuestra mente están descansados y sin altos niveles de estrés, se nos permite ver todo desde una óptica más amplia.

- Más tiempo de ocio. Una desconexión total en vacaciones nos posibilita tener más tiempo libre para realizar aquellas actividades que nos motivan, como hacer deporte, leer, reunirse con los amigos o pasar tiempo en familia, entre otros, ya que durante el resto del año no tenemos tanto tiempo de llevarlas a cabo.

- Más motivación. Después de un periodo de vacaciones, volvemos descansados y desconectados. En consecuencia, nuestra motivación aumenta y nuestras ganas de hacer cambios e implicarnos en el trabajo también.

Contras

- No tener horarios. La vuelta a la rutina, al trabajo, al colegio… se hace complicada. La rutina, aunque creamos que no, es beneficiosa para todos. Tener unos horarios nos estructura la mente, permite organizarnos y llevar un orden.

- Síndrome postvacacional. Tras una desconexión total, volverse a organizar y estructurar la psique se torna complicado y, en muchas ocasiones, es difícil recuperar el ritmo.

- Estrés. Al volver del verano hemos de retomar todo aquello que habíamos dejado en "standby" y eso puede llegar a producirnos estrés y un esfuerzo mayor de lo habitual.

Con todo ello, Laura Llobet asegura que "hay que disfrutar de las vacaciones y desconectar, pero sin olvidarse de buscar un equilibrio para que a la vuelta a la rutina podamos decir que las vacaciones han sido productivas y nos han servido para que nuestra mente vuelva cargada de energía positiva".

Nota de prensa

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