Desembarcó allí hace apenas nueve meses, pero la publicidad en ChatGPT es una de las grandes apuestas de OpenAI para generar vías alternativas de ingresos. No en vano, los anuncios en el celebérrimo chatbot de IA de OpenAI están aterrizando en cada vez más mercados y estrenando además nuevos formatos.
Sin embargo, lo cierto es que en términos de rentabilidad la publicidad en ChatGPT se queda aún bastante rezagada con respecto a los anuncios en Google (que es también una plataforma publicitaria mucho más veterana y afianzada en el mercado). Así lo concluye un reciente estudio emprendido por Christian Schulze, profesor asociado de marketing de la Frankfurt School of Finance and Management, y Maximilian Kaiser, profesor asistente de la Universidad de Economía de Viena (WU).
Los autores de la investigación colocaron bajo la lupa la eficacia de la publicidad pagada en ChatgGPT y su impacto en el comportamiento del usuario. Y lo cierto es que las conclusiones no son demasiado alentadoras para OpenAI (si bien la publicidad en ChatGPT es indudablemente un formato publicitario muy poco maduro).
Mientras cada visita generada a través de un anuncio en el buscador de Google genera de media unos ingresos de 2,45 dólares, las visitas que hunden sus raíces en los anuncios en ChatGPT generan apenas 89 céntimos (aproximadamente un 64% menos).
Los ratios de conversión son igualmente considerablemente más bajos en la publicidad en ChatGPT (0,37%) si los comparamos con los ratios puestos sobre la mesa por los anuncios en el motor de búsqueda de Google (1,17%).
Además, tras evaluar los datos relativos a los ingresos de 102 anunciante, el informe constató que el 82% de tales anunciantes no registró una sola compra a través de los anuncios en ChatGPT.
En términos de rentabilidad los anuncios en ChatGPT están aún muy por detrás de la publicidad en Google
Entre aquellos anunciantes (87 en total) que utilizaron uno y otro canal (Google y ChatGPT) el 97% percibió menos ingresos por cada visita registrada a través de ChatGPT (en comparación con Google).
Los anuncios en ChatGPT necesitarían alcanzar un coste de aproximadamente 0,26 dólares por clic para igualar el retorno por inversión publicitaria en el buscador de Google,
En términos generales, y según se infiere de la investigación, la publicidad en el buscador de Google resulta a día de hoy 6,6 veces más rentable que la publicidad en ChatGPT desde el punto de vista de los ingresos generados por cada dólar invertido en publicidad.
«ChatGPT está aún muy lejos de convertirse en una alternativa económicamente viable a Google como plataforma publicitaria. Lo que verdaderamente importa a los anunciantes es si la publicidad se traduce en compras y ofrece un buen retorno de la inversión. Y es precisamente aquí donde observamos debilidades sustanciales. Además, las recomendaciones no pagadas de ChatGPT funcionan sorprendemtemente mucho mejor que sus anuncios de pago», explica Schulze.
El estudio pone, por otra parte, de manifiesto que, tras la irrupción de la publicidad en ChatGPT, esta plataforma redirigió a sus usuarios a tiendas online mediante recomendaciones no pegadas en una proporción entre un 6% y un 8% inferior a las cifras que se barajaban antes del aterrizaje de los anuncios en la plataforma de IA de OpenAI. Así y todo, los ratios de conversión emanados de las recomendaciones de ChatGPT se mantuvieron inalterables.
De acuerdo con Schulze y Kaiser, la publicidad en ChatGPT confronta inevitablemente a OpenAI con un importante dilema, pues aumentar su frecuencia en las respuestas generadas por el famoso chatbot (para ganar más dinero con los anuncios) podría terminar socavando a la postre la confianza del usuario en las recomendaciones de esta plataforma.
«OpenAI se enfrenta a una disyuntiva absolutamente crucial, pues la publicidad debe ser comercialmente atractiva sin comprometer el valor de ChatGPT para sus usuarios. Integrar en mayor medida los anuncios en las respuestas podría mejorar su eficacia, pero también podría erosionar la confianza de los usuarios», enfatiza Schulze.
Las conclusiones del informe resultan relevantse de cara a la próxima salida a bolsa de OpenAI, donde la compañía deberá demostrar necesariamente la validez de su modelo de negocio. Actualmente brindar acceso gratuito a su plataforma cuesta anualmente a OpenAI alrededor de 5 dólares por usuario. Y los ingresos publicitarios proyectados por OpenAI equivalen tan sólo a un dólar por usuario, por lo que, para cubrir costes y alcanzar sus ambiciosos objetivos de facturación, la matriz de ChatGPT deberá incrementar de manera muy significativa el valor económico solapado a sus anuncios (y hacerlo sin sacrificar el atractivo de esta plataforma para el usuario final).
