El Mundial de Fútbol se ha consolidado como uno de los acontecimientos con mayor capacidad para captar la atención de los consumidores y generar conexión emocional con las marcas. Según el informe «Sports Moments» de Teads, seis de cada diez españoles reconocen que la publicidad vista durante este tipo de competiciones fortalece su relación con las empresas anunciantes, convirtiendo el torneo en un escenario especialmente atractivo para las estrategias de marketing.
El Mundial de Fútbol como plataforma de activación
Más allá de su dimensión deportiva, el Mundial de Fútbol se ha convertido en un fenómeno social capaz de reunir a millones de personas en torno a una experiencia compartida. La emoción de los partidos, las conversaciones que generan y el sentimiento de pertenencia asociado a las selecciones nacionales crean un contexto especialmente favorable para que las marcas conecten con sus audiencias.
Los datos del estudio elaborado por Teads muestran que el 65% de los españoles percibe una mayor cercanía con las marcas cuando éstas se anuncian durante grandes eventos deportivos. Este nivel de receptividad convierte al Mundial en un espacio de alto valor para las empresas, ya que favorece la notoriedad, el recuerdo y la consideración de marca entre los consumidores.
Una de las principales fortalezas del torneo es su capacidad para atraer perfiles muy diferentes. El informe identifica que el 26% de los espectadores se considera un auténtico apasionado del fútbol, mientras que el 38% se define como aficionado habitual y un 30% consume el evento de forma más ocasional. Esta diversidad amplía las oportunidades para sectores que tradicionalmente no han estado vinculados al deporte.
De hecho, junto a categorías habituales como alimentación, bebidas, tecnología o equipamiento deportivo, el estudio señala oportunidades para industrias como el turismo, la automoción, la belleza, el lujo, el comercio minorista o los servicios financieros. La clave, según los expertos, reside en integrarse de forma natural en la experiencia del espectador y adaptar los mensajes al contexto del evento.
Las razones que llevan a seguir el Mundial también varían según la edad. Mientras que entre la Generación Z y los Millennials predominan el entretenimiento y el espectáculo, otros segmentos de la población muestran una mayor motivación por apoyar a su selección, compartir el momento con familiares y amigos o vivir el sentimiento de orgullo nacional. En cualquier caso, el campeonato actúa como un punto de encuentro cultural que trasciende el ámbito deportivo.
Del recuerdo a la consideración de marca
El informe también pone de manifiesto el impacto que tiene el contexto deportivo en la percepción de las marcas. Un 56% de los usuarios asegura que su consideración hacia una empresa aumenta cuando la publicidad aparece integrada en contenidos relacionados con el evento. Entre los Millennials, esta cifra se incrementa en 14 puntos porcentuales, lo que refuerza el potencial de este tipo de entornos para influir en las decisiones de consumo.
Además, los grandes eventos deportivos favorecen el descubrimiento de nuevas propuestas comerciales. Entre los consumidores con mayor capacidad adquisitiva, el 60% afirma estar dispuesto a probar marcas desconocidas durante este tipo de competiciones, lo que demuestra el papel del deporte como impulsor de nuevas oportunidades comerciales.
La atención se reparte, pero gana valor
El estudio también confirma la consolidación del consumo multipantalla. El 55% de los espectadores españoles utiliza un segundo dispositivo mientras sigue los encuentros del Mundial y un 25% declara hacerlo muy a menudo. Durante ese consumo en paralelo, un 49% lee comentarios y reacciones, un 43% consulta estadísticas en directo, un 23% compra online y un 25% busca productos u ofertas relacionadas con el evento.
Para Rafa Amieva, Managing Director de Teads en España y Portugal, el valor diferencial del Mundial radica en su capacidad para concentrar audiencias muy diversas en torno a una misma experiencia. «El Mundial tiene una capacidad única para reunir audiencias muy distintas bajo un mismo momento cultural. Para los anunciantes, la oportunidad no está solo en aparecer durante el evento, sino en integrarse en la experiencia de forma relevante, con mensajes adaptados al contexto y a los distintos momentos de atención del usuario», señala.





