
No cesan las polémicas que rodean a Libra, la criptomoneda de Facebook que, según lo previsto, verá la luz en 2020. Según adelanta The Guardian, el ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, ha asegurado que la Unión Europea no autorizará Libra en su territorio.
«Quiero ser absolutamente claro: en estas condiciones, no podemos autorizar el desarrollo de Libra en suelo europeo», ha dicho el ministro durante una conferencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico sobre monedas virtuales. Le Maire ha advertido que el proyecto de la criptomoneda de Facebook supone una amenaza real: «La soberanía monetaria de los países está en juego por una posible privatización del dinero por un único actor con más de 2 mil millones de usuarios en el planeta».
Desde que los planes de Facebook de entrar en el negocio de las criptomonedas salieran a la luz el pasado mes de junio, los gobiernos de todo el globo han expresado su preocupación. A principios de julio, la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha solicitó a la compañía de Mark Zuckerberg la paralización del desarrollo de Libra por los riesgos que conlleva para la seguridad nacional.
Europa tampoco escondió su desconfianza y pronto la Comisión Europea se puso manos a la obra para investigar «potenciales comportamientos anticompetitivos» por parte de la Asociación Libra y la posibilidad de que el sistema propuesto excluyera a posibles competidores.
A la amenaza por la pérdida de esta soberanía hay que sumarle los constantes escándalos que han rodeado a la red social sobre su privacidad en los últimos tiempos, y que hacen un flaco favor a la acogida de su moneda virtual.
Por otro lado, existe el temor de que Libra pueda ser empleada para el lavado de dinero y el terrorismo financiero, una preocupación a la que dio voz Steven Mnuchin, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, durante una conferencia de prensa celebrada en la Casa Blanca.




