OpenAI va a por todas y se dispone a asomar la pata en una toda una plétora de ámbitos de actividad. Tras habilitar las compras directas en ChatGPT (y ganar así impulso en el ramo del e-commerce), la empresa liderada por Sam Altman parece estar preparando su desembarco en el universo de las redes sociales para competir nada más y nada menos que con TikTok.
La matriz de ChatGPT estaría trabajando actualmente en el lanzamiento de una app a imagen y semejanza de TikTok que tendrá el foco puesto en vídeos generados con IA (específicamente con el soporte de Sora 2, nuevo modelo de OpenAI para la generación de contenido en formato vídeo).
Según Wired, la app que OpenAI tendría actualmente en talleres se asemejaría en muchos sentidos a TikTok y dispondría de un «feed» vertical y de un modelo de navegación “swipe-to-scroll”.
Sin embargo, a diferencia de en TikTok, en la red social de OpenIA tendrían cabida única y exclusivamente vídeos generados con IA. Y el usuario no podrá al parecer subir fotos y vídeos desde el carrete de la cámara de su teléfono.
Además, dentro de la app podrán abrirse paso solamente vídeos de 10 segundos o menos generados con Sora 2. No está claro, no obstante, si la duración de los vídeos alumbrados con la ayuda de Sora 2 (y que no vayan a compartirse en la red social de OpenAI) podrá ser exceder los 10 segundos.
Los vídeos en la nueva red social de OpenAI tendrá una duración máxima de 10 segundos
En TikTok los vídeos tenían primigeniamente una duración que no superaba los 15 segundos, pero actualmente los usuarios pueden subir a esta red social vídeos de hasta 10 minutos de duración.
La nueva red social de OpenAI incluiría, por otra parte, una herramienta de verificación de identidad y si usuarios diferentes del autor original de un vídeo en particular utilizan total o parcialmente su contenido, el autor recibirá automáticamente una notificación (también en el caso de los borradores no publicados).
Parece que la nueva app de OpenAI contará asimismo con algunas restricciones y tendrá, por ejemplo, un sistema de exclusión voluntaria para obras con derechos de autor. No obstante, y a menos que los titulares de los derechos de autor soliciten específicamente acogerse a esa exclusión voluntaria, el modelo podrá generar contenido que eche anclas en materiales protegidos. La compañía pretende facilitar así la generación de contenido, pero la laxitud de sus políticas ha sido confrontada lógicamente con las críticas de algunos creadores y artistas, que se lamentan de que tengan que ser ellos en último término los responsables de velar por el «copyright» de sus obras.
El modelo de OpenAI impedirá asimismo al usuario generar vídeos protagonizados por figuras públicas sin su autorización previa.
OpenAI habría decidido debutar en el ecosistema 2.0 motivado por el incierto futuro de TikTok en Estados Unidos (que hasta hace solo unos días seguía en el aire) y cubrir así el eventual vacío de esta aplicación allende los mares. Además, añadir un componente social a Sora es para OpenAI también una forma de disuadir al usuario de probar otros modelos, ya que ello implicaría cortar también amarras con la comunidad creada en torno a la herramienta.





