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El etiquetado NutriScore aterriza también en Alemania

Así funciona NutriScore, el "semáforo" que da luz verde, roja y ámbar a los alimentos

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

Introducido por Francia en marzo de 2017 y presente también en Bélgica y España, el etiquetado NutriScore (algo así como el semáforo de los alimentos) será introducido también en Alemania.

nutriscoreLa etiqueta nutricional de cinco colores NutriScore, introducida en su día por el Gobierno francés en marzo de 2017, llega a más países europeos, a Alemania para más señas.

En el futuro este etiquetado, conformado por cinco cajitas de colores (verde oscuro, verde claro, amarillo, naranja y rojo) acompañadas de las letras A, B, C, D y E, aterrizará en el packaging de los alimentos comercializados en tierras alemanas (desde las salchichas a la pizza congelada).

De la mano de NutriScore el consumidor tendrá una primera y atinada orientación sobre lo que constituye o no una alimentación saludable, explica Julia Klöckner, la ministra de Alimentación y Agricultura de Alemania.

El verde oscuro (junto con la letra A) de NutriScore da cuenta de que el alimento así etiquetado es particularmente nutritivo y saludable y que, por ende, debería formar parte habitualmente de la dieta del consumidor. En el extremo opuesto están los alimentos etiquetados con una letra E de color rojo, que contienen elevadas cantidades de azúcar y grasa y deberían ser ingeridos sólo de manera excepcional por el consumidor.

NutriScore o cómo tomar decisiones de compra que apoyen una alimentación saludable

¿El objetivo de NutriScore? Que el consumidor pueda tomar fácil y rápidamente decisiones de compra que apuntalen una alimentación saludable, algo que para muchos es un auténtico reto, asegura Klöckner.

«Este nuevo etiquetado no resolverá por sí solo el problema de sobrepeso que afecta a más del 50% de los alemanes», admite la ministra alemana de Alimentación y Agricultura. Aun así, es uno de los muchos factores que pueden contribuir eventualmente a una alimentación más saludable, asevera.

De acuerdo con una encuesta emprendida por el Ministerio de Alimentación y Agricultura de los alimentos, más de la mitad de los consumidores consultados califica de útil el etiquetado NutriScore (en combinación por supuesto con las tablas nutricionales que deben obligatoriamente aparecer en todos los alimentos comercializados en el territorio de la Unión Europea).

NutriScore no será, eso sí, de uso obligatorio en el país liderado por Angela Merkel. Los fabricantes podrán elegir libremente si incorporan o no este etiquetado a los envases de sus productos.

Además en Francia y en Alemania, el etiquetado NutriScore está presente también en Bélgica y España, donde aterrizó a principios de este año.

En España la introducción de NutriScore ha estado lastrada por la polémica porque productos habituales (y normalmente percibidos como saludables) por estos lares como el aceite de oliva y el jamón serrano aterrizan en las categorías D y E (que son la peores). En cambio, alimentos con peor fama (nutricionalmente hablando) como las patatas fritas congeladas son acreedoras de méritos suficientes para abrirse paso en el grupo A.

 

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