Hoy lunes 25 de noviembre, era el día elegido para conocer la decisión de la Autoridad del Transporte de Londres (TfL en inglés) sobre si se iba a renovar la licencia de Uber en la capital británica o no. La respuesta ha sido que no.
Parece ser que el estudio realizado por TfL, sobre el desarrollo de la compañía de VTC en la ciudad, no cumple con los requisitos mínimos, según ha informado a través de un comunicado la autoridad de transporte, entre los que destacan el relacionado con la seguridad y con la cultura de la empresa respecto a sus conductores y usuarios.
TfL sigue encontrando errores graves que siguen poniendo en riesgo a los pasajeros. También para los conductores, sobre todo por permitir a aquellos no autorizados a subir imágenes a otras cuentas de controladores de Uber, lo que ha supuesto que alrededor de 14.000 viajes se hayan realizado con conductores que no estaban registrados.
Ese fallo de seguridad, el hecho de que los empleados suspendidos o despedidos hayan podido abrir cuentas nuevas con total libertad y saltándose las restricciones, y el que se hayan registrado vehículos sin los seguros obligatorios, han sido alguna de las causas de la decisión tomada por la autoridad londinense. Consideran que Uber es un sistema débil y manipulable y no es adecuada para que continúe con su actividad en la ciudad.
La compañía ya hizo frente a la retirada del permiso en septiembre de 2017, aunque volvió a recuperarlo de forma temporal un año después. Dentro de las razones de aquel momento se encontraban la obtención ilícita de certificados médicos, acusaciones criminales contra sus conductores y el uso del sistema Greyball para identificar a empleados públicos.
Uber dispone ahora de 21 días para implementar y arreglar de una vez por todas los errores de su servicio o desaparecerá de la ciudad británica
Fue Dara Khosrowshahi, el propio CEO de Uber, el que prometió en su momento cambiar y redimir esos errores. TfL amplió la licencia otros 15 meses a la espera de ver esos cambios, tiempo durante el que la empresa de VTC pudo continuar con sus servicios. Una situación que ha durado hasta ahora, ya que se considera que los cambios realizados no son suficientes.
Además, en este contexto se ha producido también la decepcionante salida a Bolsa de la compañía, que no ha contribuido a la mejora de la situación de la empresa. Las pérdidas millonarias experimentadas de manera continua por la misma, han hecho que más de 1.000 trabajadores hayan sido despedidos.
Ahora, se abre un periodo de 21 días durante los cuales Uber puede apelar y seguir operando a la espera de las decisiones. Asimismo, a lo largo de este tiempo TfL otorga a la compañía lo que podría ser el beneficio de la duda, para que implemente y arregle de una vez con todos los errores que han terminado por sancionar a la empresa estadounidense. Si no es así, Londres se despedirá definitivamente de este servicio de transporte.




